17 de abril de 2008
17.04.2008

El Supremo de EEUU permite las ejecuciones mediante inyección letal

17.04.2008 | 02:00

Considera que no violan la Constitución y rechaza un recurso de dos condenados de Kentucky

El Tribunal Supremo estadounidense dictaminó ayer que la ejecución de la pena de muerte mediante inyecciones letales no viola la Constitución, al rechazar un recurso en ese sentido de dos condenados de Kentucky. Los integrantes del máximo tribunal estadounidense rechazaron por siete votos en contra y dos a favor que las inyecciones letales violan la prohibición constitucional a la crueldad al infligir un sufrimiento y un dolor innecesarios. EE UU detuvo en septiembre pasado todas las ejecuciones por inyección letal después de que el Supremo aceptase el caso planteado por los dos reos de Kentucky. Lo que estaba en discusión no es la constitucionalidad de la pena de muerte, un asunto sobre el que el Supremo ya se pronunció hace décadas, sino si el método más común de ejecución viola la Octava Enmienda de la Constitución, que prohíbe la crueldad en el tratamiento de las personas.
Treinta y cinco de los 36 estados de EE UU que restauraron la pena de muerte en 1977 emplean diferentes combinaciones de los tres mismos compuestos químicos para sus ejecuciones por inyección letal.
Kentucky emplea el compuesto tiopental sódico, un anestésico poderoso que deja inconsciente al reo; luego se administra pancorio, que paraliza los músculos, y finalmente potasio que detiene el corazón del ejecutado. Los opositores a este método aducen que si el primer compuesto no se administra de manera eficaz, el segundo induce una sofocación y parálisis consciente aterradoras, y el tercero inflige un terrible dolor ardiente mientras avanza por las venas.

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