01 de abril de 2008
01.04.2008

Los combates en Basora dejan más de 200 muertos y 600 heridos

01.04.2008 | 02:00

El clérigo radical Al Sadr ordenó a sus seguidores que abandonen los ataques al Ejército y el país recupera la calma tras levantarse parcialmente el toque de queda

Los duros enfrentamientos entre las fuerzas locales y las del Ejército del Mahdi del clérigo radical Muqtada al Sadr podrían estar cerca de concluir, hecho posible incluso esta misma semana, según las últimas informaciones aportadas desde el Gobierno iraquí. La actual situación, más calmada, ha permitido levantar parcialmente el toque de queda en la capital, en una jornada de balances en la que el Ministerio del Interior cifró en 210 el número de víctimas mortales por la refriega en la capital y, especialmente, en Basora.
"Tenemos 210 muertos, incluidos 42 criminales reclamados por muchos crímenes, 600 heridos y 155 criminales arrestados desde el comienzo de la operación en Basora", explicó el portavoz del Ministerio de Interior, Karim Jalaf. Este balance, inferior al de tres centenares aparecido en algunos medios como "Al Jazeera", llegó un día después de que Al Sadr ordenase a sus milicianos abandonar las calles y el combate. "Cualquiera que lleve armas y ataque las instituciones no será uno de los nuestros", subrayó, lo que parece haber rebajado considerablemente la tensión en una semana de continuos combates entre su Ejército y el iraquí con epicentro de la violencia en Basora, segunda ciudad del país.
De hecho, el portavoz del primer ministro, Nuri Al Maliki, Sami al Askari, pronóstico el fin cercano de los combates, en declaraciones a la cadena CNN. Así, y aclarando que las operaciones contra los "fugitivos" en la ciudad de mayoría chií concluirían una vez alcanzados los objetivos marcados, llegó a dar como posibilidad del final del despliegue esta semana, si bien posteriormente rehusó dar calendario. En cuanto a la realidad sobre el terreno, Askari calificó de "tranquila" la situación en Basora. El portavoz de Al Maliki confirmó la apertura de numerosas tiendas pese al toque de queda durante determinadas horas aún en vigor, mientras la presencia de ciudadanos en las calles volvía poco a poco a su ritmo habitual.
Las autoridades levantaron el toque de queda en la capital iraquí, pero no en todos los sitios, ya que lugares clave como Ciudad Sadr, feudo de la milicia chií en la capital, seguían con la prohibición en vigor. De esta forma, los ciudadanos retomaron en la medida de lo posible la normalidad, con el miedo de que esta tendencia a la calma se invierta y regrese la tensión.
Y es que ni siquiera la ultra protegida Zona Verde de Bagdad, área de alta seguridad que agrupa la presencia internacional, se salva de los ataques incesantes de los insurgentes. La Policía confirmó ayer un nuevo ataque con misiles de mortero en el área que alberga las instituciones iraquíes y las embajadas estadounidense y británica.

Un grupo de Al Qaeda mata a cuatro milicianos suníes al norte de Bagdad

Cuatro milicianos suníes murieron ayer en un ataque al norte de Bagdad, mientras que la policía halló tres cadáveres de personas asesinadas en diversos puntos de la capital iraquí, informaron fuentes del Ministerio del Interior. Según las fuentes, un grupo armado, supuestamente perteneciente a la red terrorista Al Qaeda, mató a los cuatro milicianos en la aldea Al Esmat, ubicada a unos cinco kilómetros al sur de Baquba, capital de la provincia de Diyala, fronteriza con Irán. Las víctimas fueron abatidas tras agotárseles la munición en un tiroteo con los atacantes que duró más de media hora.

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