"Creo que en los próximos 5 años es posible llegar a un acuerdo de paz global con los Estados árabes y los palestinos", dijo Olmert en una entrevista al diario "Haaretz", publicada hoy.

"Arabia Saudí es el país que al final determinará la capacidad de los árabes para alcanzar un compromiso con Israel" añadió en la entrevista publicada un día después de que concluyera la cumbre de la Liga Árabe en Riad con un llamamiento a revitalizar la iniciativa saudí de paz lanzada en 2002.

Israel "no se está lanzado por la borda" ante esta propuesta con "ideas interesantes", pero "tampoco la está desechando", señaló Olmert, quien calificó de "asunto serio" la cumbre de Riad.

Según el plan árabe, los 22 miembros de la Liga Árabe se comprometen a reconocer el Estado de Israel a cambio de la retirada total de este país de los territorios ocupados en la Guerra de los Seis Días de 1967.

La iniciativa también exige la creación de un Estado palestino independiente con capital en Jerusalén este y el derecho de retorno de los refugiados palestinos, reconocido en la resolución 194 de Naciones Unidas, uno de los puntos más polémicos.

"Nunca aceptaré una solución que esté basada en su regreso (de los refugiados) a Israel. Está fuera de discusión", zanjó el primer ministro en declaraciones publicadas hoy también por el diario "The Jerusalem Post".

Olmert no sólo rehúsa aceptar el regreso de parte de los más de cuatro millones de refugiados, sino que tampoco quiere reconocer el "derecho de retorno" con capacidad para determinar qué número, como sí hizo en 2000 el ex primer ministro Ehud Barak, a propuesta del anterior presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.

"No acordaré aceptar ningún tipo de responsabilidad de Israel por los refugiados. Punto final", sentenció.

Olmert matizó que, aunque no la comparta "en todos sus puntos", su interés se centra en la propuesta saudí que no incluía la referencia al derecho de retorno, y no a la aprobada un mes después por los países árabes en Beirut a partir de la primera.

El dirigente israelí consideró que Arabia Saudí es "el país árabe mas importante, con enorme influencia en todos" los otros y dijo que su rey Abdulá es un líder "notable".

Señaló asimismo que, si le hubieran invitado, "hubiera cogido el primer vuelo" para ir a la cumbre de Riad.

Por otra parte, Olmert se atribuyó la autoría de la propuesta de reunirse quincenalmente con el presidente palestino, Mahmud Abás, anunciada esta semana por la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice.

Aclaró que en estos encuentros sólo se abordarán temas humanitarios y de seguridad, y no sobre el estatus final del futuro Estado palestino, pues "no es todavía el momento adecuado".

Negó que Rice le sugiriera hablar también de este tema con Abas en sus próximos encuentros: "Había acuerdo total desde el principio en que no habría estatus final en las charlas ahora".