Según el ministro, 45 milicianos uzbecos y siete miembros tribales han muerto en enfrentamientos en Waziristán Sur, una convulsa región utilizada como base de retaguardia por los milicianos talibán en Afganistán y donde Estados Unidos teme que Al Qaeda se esté reagrupando.

Sherpao indicó a Associated Press que las últimas muertes elevan a 213 el número de fallecidos desde que comenzaron los enfrentamientos la semana pasada, entre ellos 177 uzbecos y sus aliados locales.

El ministro precisó que el conflicto se intensificó hoy después de que los extranjeros no cumplieran el ultimátum de los ancianos tribales de que abandonaran su territorio. Responsables de seguridad indicaron que las milicias tribales habían disparado cohetes contra los escondites de los extranjeros en varias ocasiones.

Un ayudante de Maulvi Nazir, el líder del bando presuntamente pro-gubernamental en el conflicto, dijo previamente hoy que habían abatido a 35 uzbecos y perdido a diez de sus hombres. Según el Gobierno, Nazir, un jefe tribal previamente alineado a los talibán, se ha pasado a su bando.

Sin embargo, algunos analistas dicen que los milicianos con vínculos con los talibán y Al Qaeda están implicados en ambos bandos del actual conflicto, que también enfrenta a unas tribus con otras.

Cientos de milicianos de Asia Central y árabes vinculados a Al Qaeda huyeron a esta región semiautónoma después de la caída de los talibán en Afganistán y forjaron alianzas con las tribus locales. Además, desde entonces islamistas uzbecos contrarios al régimen del presidente Islam Karimov han llegado también a la zona desde Uzbekistán.