Según estas fuentes, las inundaciones anegaron varias zonas alrededor del país y provocaron interrupciones en los servicios de teléfono y electricidad, además de cortes de carreteras y daños en casas y vehículos.

Además, 115 familias han tenido que abandonar sus hogares y 150 casas quedaron totalmente destruidas. La estación de lluvias comienza en Yemen el 21 de marzo y deja víctimas cada año. En 2005, un total de 500 personas perdieron la vida en esta estación, según fuentes del Ministerio del Interior.