El Gobierno del Reino Unido ha suspendido cualquier contacto con Irán que no vaya dirigido a la liberación de los quince militares capturados el pasado viernes, según anunció ayer la ministra británica de Asuntos Exteriores, Margaret Beckett. "He llegado a la conclusión de que necesitamos concentrar nuestros esfuerzos en la resolución de este asunto", dijo la jefa de la diplomacia británica.

"Por lo tanto, vamos a congelar el resto de contactos bilaterales oficiales con Irán hasta que esta situación se resuelva", añadió Beckett al informar en el Parlamento de los esfuerzos desplegados por el Gobierno británico para lograr la liberación de los militares, siete infantes de marina y ocho marinos.

Nueva fase

La titular del Foreign Office insistió en la "gravedad" de la crisis y aseguró que la situación ha entrado en una "nueva fase de actividad diplomática".

Y puntualizó: "Nadie debería tener ninguna duda de la gravedad" de la crisis originada por la captura de los soldados, miembros de la tripulación de la fragata "HMS Cornwall".

Por otra parte, el régimen de Teherán anunció ayer que liberará en "uno o dos días" a Faye Turney, la única mujer entre los quince militares británicos detenidos en el Golfo Pérsico, al tiempo que la mostraba en televisión reconociendo que habían entrado en aguas territoriales iraníes y pidiendo disculpas.

La televisión oficial exhibió además una carta manuscrita de Turney a su familia en el Reino Unido en la que les explica que se encuentra "bien" y que los iraníes le dan "tres comidas al día y una constante provisión de líquidos". "La gente es amigable y hospitalaria, muy compasiva y cálida", escribe la militar e indica que ha escrito una carta "al pueblo iraní para pedirles disculpas por haber entrado en sus aguas".

Pese a las afirmaciones de Londres de que los barcos se encontraban en aguas iraquíes, el Gobierno iraní aseguró ayer que la investigación técnica del caso ha concluido y demuestra que los militares británicos se encontraban "plenamente" en aguas iraníes cuando fueron capturados, según fuentes oficiales.

Por su parte, La Casa Blanca afirmó ayer que EE UU no ha buscado aumentar la tensión con Irán, pero sí apoya al Reino Unido en sus intentos de lograr la libertad de los militares.

Según explicó la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, por parte de EE UU "no ha habido una escalada de la tensión". Hasta el momento, EE UU ha adoptado una posición cautelosa ante la situación, para evitar perjudicar la liberación de los rehenes.