El secuestro de 32 niños y cuatro profesores en un autobús por parte del propietario de una guardería de Manila que reclamaba mejoras sociales y educativas para sus alumnos, finalizó ayer con la liberación de los menores y la entrega de sus captores. El secuestrador, identificado como Armando Ducat y que es el director del centro preescolar al que asisten los niños, salió acompañado por el senador "Bong" Revilla, que hizo de mediador en la crisis. Inmediatamente después fue introducido en un coche policial.

El secuestrador, que estaba armado con granadas y armas de fuego, había demandado matrículas gratuita para los 145 alumnos de su escuela, una vigilia y casas y tierras para las familias de los niños en Parola, un barrio de Quezon City, una de las zonas más desfavorecidas de Manila. El Gobierno ya aseguró que incrementará las ayudas a los niños. En un primer momento se creyó que los secuestradores eran tres, pero el propio Ducat descartó esto y se responsabilizó de la acción.