El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Mehzi Mostafavi, negó ayer las declaraciones realizadas el domingo por el primer ministro británico, Tony Blair, en las que aseguraba que los quince marineros británicos se encontraban en aguas iraquíes cuando el pasado viernes el Gobierno iraní los tomó, al tiempo que aseguró que tiene "suficientes pruebas para demostrarlo".

Mostafavi, aunque no mencionó qué piensan hacer las autoridades con los quince ciudadanos británicos, precisó que estaban siendo interrogados y rechazó que la embarcación iraní que los capturó lo hiciera desde aguas iraquíes. "Irán tiene suficientes pruebas para demostrar que el personal de las Fuerzas Británicas fue detenido en aguas iraníes", explicó el viceministro, quien agregó que el Gobierno británico era responsable de sus actos.

Por su parte, el Gobierno de Londres está haciendo "todo lo posible" para conseguir la liberación de los quince militares capturados el viernes por la fuerza naval iraní, afirmó ayer el ministro británico de Defensa, Des Browne.

Carrera nuclear

Los presidentes ruso, Vladímir Putin, y chino, Hu Jintao, defendieron ayer una solución "pacífica" de la crisis nuclear iraní, al tiempo que pidieron a Teherán que cumpla las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y del OIEA. "Rusia y China subrayan que el problema del programa nuclear de Irán debe resolverse exclusivamente por la vía pacífica y negociada", señala la declaración conjunta. Al mismo tiempo, Moscú y Pekín "instan a Irán a que dé pasos constructivos para cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)", según el documento.