En unas declaraciones a la cadena ITV, Blair afirmó que la principal preocupación de su Gobierno es el bienestar de los siete infantes de Marina y ocho marineros capturados el pasado viernes por los iraníes al norte del golfo Pérsico.

Según el jefe de Gobierno, se hace todo lo posible para resolver este incidente a través de los canales diplomáticos, pero añadió: "Si no, entonces tendremos que pasar a una fase diferente".

"Lo que tratamos de hacer en este momento es seguir esto a través de canales diplomáticos y que el Gobierno iraní entienda que esta gente tiene que ser liberada y que no hay justificación alguna para retenerles", subrayó.

"Yo espero que podamos hacerles entender que tienen que liberarlos", agregó.

"En este momento -dijo-, lo que tratamos de hacer es asegurar que funciona la iniciativa diplomática".

Preguntado sobre qué quería decir con "fase diferente", el primer ministro contestó: "bueno, tendremos que ver, pero lo que (los iraníes) deberían entender es que no podemos tener una situación en la que nuestros hombres y mujeres son retenidos cuando estaban en aguas iraquíes".

"Lo más importante es su bienestar, trato de que esto se resuelva de la forma más diplomática y sensata posible", agregó.

El Reino Unido insiste en que los quince fueron capturados por la fuerza naval iraní en aguas jurisdiccionales iraquíes al norte del golfo Pérsico, pero Teherán afirma que entraron en aguas iraníes.

De acuerdo con las autoridades de Londres, el grupo, de la tripulación de la fragata "Cornwall", había completado la inspección de un barco mercante cuando sus dos lanchas fueron rodeadas y escoltadas por buques iraníes hasta aguas territoriales de Irán.

La citada fragata patrulla el golfo Pérsico para mantener la seguridad en las aguas territoriales iraquíes y proteger sus infraestructuras marítimas.

La captura tuvo lugar el viernes en la zona del canal Shatt Al Arab, limítrofe entre Irak e Irán y cuyo control desató la guerra que ambos países mantuvieron entre 1980 y 1988.

La detención se produce en un momento de gran tensión entre Irán y la comunidad internacional, especialmente EEUU y el Reino Unido, por las actividades nucleares iraníes.

El Reino Unido e Irán vivieron un incidente similar en 2004 cuando el régimen de Teherán mantuvo detenidos durante tres días a ocho militares británicos a los que acusó de haber entrado de forma ilegal en aguas jurisdiccionales de Irán, en el Golfo Pérsico.