El Consejo de Seguridad adoptó ayer una resolución que impone nuevas sanciones contra Irán si no cumple con las exigencias internacionales, entre ellas suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio. Los quince miembros del Consejo votaron a favor del documento, que fue presentado por Francia, Reino Unido y Alemania, por lo que se adoptó por unanimidad. Se trata de la tercera resolución que este órgano aprueba sobre el programa nuclear iraní.

En la resolución se exige a Irán que suspenda sus actividades de enriquecimiento de uranio y aclare las dudas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre los fines pacíficos de sus programas nucleares.

Bajo el capítulo 41 de la Carta de la ONU, que no contempla la intervención militar, se dictaminan una serie de nuevas sanciones si el régimen de Teherán no cumple en 60 días con estas demandas internacionales.

Las nuevas sanciones se refieren a la prohibición de Irán de exportar armas y la congelación de activos financieros a 28 individuos y entidades que están relacionados con el programa nuclear y de misiles balísticos iraní, entre ellos miembros de la Guardia Revolucionaria de la República Islámica. Asimismo, se imponen restricciones voluntarias para viajar a los individuos sometidos a sanciones, a importar armas de Irán, así como a conceder créditos y asistencia financiera al gobierno iraní.

En el documento también se reafirma el papel de la OIEA en sus esfuerzos para solucionar el programa iraní y le pide que en 60 días el director de este organismo, Mohammed El Baradei, presente un informe sobre el cumplimiento de la resolución por parte de Irán.

Antes de la votación, el embajador de Qatar, Nasser Abdulaziz Nasser, se lamentó de que el Consejo de Seguridad imponga sanciones a Irán, diciendo que "estas medidas no son el medio apropiado para presionar".

Aún así, Qatar votó a favor, por considerar que la resolución puede servir para "explorar nuevas vías a la búsqueda de una solución pacífica".