El combatiente, Saadia abú Kishek, murió en el tiroteo se produjo cuando los palestinos arrojaron dos granadas de mano contra los soldados israelíes que entraron en el campo de Askar donde detuvieron a cuatro milicianos, según un portavoz militar.

Los soldados israelíes, de operaciones en la zona para apresar a milicianos buscados por sus organismos de seguridad, no sufrieron bajas, añadió el portavoz militar.

Durante sus habituales redadas nocturnas, el Ejército israelí arrestó esta madrugada a veinte palestinos.