Los combates, que continúan hoy, comenzaron el lunes por la noche entre uzbecos vinculados a Al Qaeda -según el general paquistaní Waheed Arshad- y miembros de las tribus de la región de Waziristan del Sur, limítrofe con Afganistán, que cuentan con el apoyo de los servicios de espionaje paquistaníes.

Aunque todavía no existe una confirmación independiente sobre el número de contendientes muertos en ambos bandos, tres fuentes distintas de agencias gubernamentales han corroborado que los miembros de las tribus se hallan a la "caza" de los insurgentes extranjeros, que fueron recibidos con los brazos abiertos hace pocos años.

Según una fuente militar paquistaní, alrededor de un par de docenas de insurgentes uzbecos han sido capturados, mientras los megáfonos de las mezquitas de muchos pueblos cercanos a la ciudad de Wana, próxima a la frontera con Afganistán, exhortan a los miembros de las tribus a que lleven a cabo una "yihad" contra los uzbecos.

Además, el clan Tojikhel, que forma parte de la tribu dominante en la zona de Wana, la Ahmadzai Wazir, ha pedido a sus miembros que atrapen a los uzbecos allí donde se encuentren.

El pasado 6 de marzo ya murieron 17 personas durante un combate entre un grupo tribal y la milicia de los insurgentes, que está dirigida en el oeste de Pakistán -según los servicios de inteligencia uzbecos- por el líder del grupo armado Movimiento Islámico del Turkestán (IMT, siglas en inglés), Tahir Yuldashev.

Un oficial de seguridad dijo que Yulshadev se había escondido tras los enfrentamientos del 6 de marzo, en los que murieron 17 uzbecos, cuando un grupo de insurgentes de procedencia uzbeca intentó asesinar al líder tribal de la localidad de Azam Warsak, Malik Saeedullah Khan, favorable al Gobierno paquistaní.

Ahora, otro dirigente tribal, Maulazi Nazir, ha planteado un ultimátum hasta el jueves por la mañana para rendirse, abandonar el país o prepararse para la acción.

Durante los combates, el Ejército paquistaní se ha mantenido al margen y son los miembros de las tribus quienes llevan el peso de los combates, con apoyo de los servicios de inteligencia.

De acuerdo con la fuente militar, se desconoce el número exacto de insurgentes que componen la milicia de Yulshadev, aunque la inteligencia paquistaní asegura que ronda los 1.000 efectivos.