Tras escuchar los argumentos jurídicos de varios legisladores permanentes sobre la legalidad de la sesión, el presidente del Parlamento, Jorge Cevallos, tomó juramento a los diputados alternos y abrió la sesión, con lo que el Parlamento recuperó su institucionalidad.

La secretaria de Comunicación de la Presidencia, Mónica Chuji, dijo que el Ejecutivo ve "con buenos ojos que finalmente vuelva a la normalidad el Congreso y vuelva a trabajar".

Fander Falconí, secretario de Planificación, anotó que el presidente, Rafael Correa, siguió de cerca la sesión del Parlamento e insistió en que se dan "pasos firmes hacia la Asamblea Nacional Constituyente de plenos poderes, que finalmente nos va a permitir hacer los cambios profundos que estamos diseñando".

Aunque el Ejecutivo asegura que nada tiene que ver en el enfrentamiento entre el TSE y el Parlamento, analistas políticos destacan su sesgada intervención, puesto que los 22 diputados suplentes ingresaron esta madrugada en el Parlamento custodiados por la Policía, que depende del Ministerio de Gobierno.

Además, la Policía tenía orden de impedir la entrada al Congreso de los legisladores destituidos hace dos semanas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), acusados de obstruir el proceso plebiscitario para la constitución de la Asamblea Constituyente que promueve el Ejecutivo con el fin de elaborar una nueva Carta Magna.

El TSE consideró que el Parlamento obstaculizó el proceso al intentar "reemplazar" en la vocalía del TSE en representación del opositor partido Sociedad Patriótica a Jorge Acosta, quien es, presidente del Tribunal Electoral.

Acosta y la mayoría de vocales del TSE acogieron un texto remitido por el gobierno para la convocatoria de la consulta popular.

Desconocieron las acusaciones del Parlamento que alegaba no haber tenido con antelación acceso a ese documento.

En respuesta, el TSE destituyó a los 52 diputados que intentaron reemplazar al titular del organismo electoral y a otros cinco que interpusieron ante el Tribunal Constitucional (TC) una demanda de inconstitucionalidad a la convocatoria de la consulta.

El laberinto jurídico que se formó por la pugna entre el TSE y el Parlamento mantuvo paralizadas las actividades de este último organismo durante dos semanas, pero hoy reanudó sus funciones bajo la mirada crítica de los 57 diputados destituidos.

Esos diputados, que forman parte de la mayoría de derecha tradicional opuesta al Gobierno del presidente, el izquierdista Rafael Correa, mantuvieron reuniones en Quito y Guayaquil.

Aseguraron que la decisión adoptada por el Parlamento es ilegal, pues está en trámite una apelación que interpusieron ante la justicia sobre la resolución de destitución del TSE.

No obstante, el Parlamento, con argumentos jurídicos, apuntó hoy que, mientras se tramita ese recurso, los alternos pueden ocupar sus sitios, lo que dio paso a la "principalización" de los suplentes.

En una rueda de prensa, el presidente del Parlamento aclaró que la posesión de los diputados se basó en una resolución de la Corte Suprema de Justicia, que indica que "mientras se esté en apelación, no se suspende lo actuado", por lo que la decisión del TSE está en vigor.

Cevallos puntualizó que, por "responsabilidad ante el país", esperará que en los próximos días el TC se pronuncie de manera definitiva sobre el caso de los 57 diputados destituidos.

"Respetaré lo que el Tribunal Constitucional decida respecto de la apelación realizada. El día de hoy era mi obligación reinstalar el Congreso porque lo exigía el país, la democracia. La historia sabrá juzgar si la decisión que he tomado es la que más le conviene al país", dijo Cevallos.

El analista político Simón Pachano, consideró que lo ocurrido hoy en el Parlamento es un "triunfo político" para el presidente Correa porque, "evidentemente, esto debilita significativamente a la oposición" al Gobierno, a la que pertenecen los destituidos.

No obstante, Pachano advirtió que el desarrollo de la situación política de hoy coloca a los partidos políticos "en una situación de oposición más dura al Gobierno" y se espera que "hagan una oposición más frontal que la que ha habido hasta ahora", apostilló.