El ex primer ministro socialista Lionel Jospin entró ayer en campaña en favor de la candidata de su partido a las próximas elecciones presidenciales francesas, Segolène Royal, y aprovechó para advertir del riesgo político para la izquierda de la creciente popularidad del centrista François Bayrou.

Jospin, cuyas diferencias con Royal son públicamente conocidas, hizo su primera aparición en un mitin en Lens para defender a la que fuera su ministra de Enseñanza Escolar durante su mandato como jefe del Gobierno (1997-2002) y también al alcalde de la ciudad, que compite por un escaño de diputado en los comicios legislativos de junio próximo.

El que fuera fallido candidato a las Presidenciales de 2002, cuando quedó eliminado en la primera vuelta al ser superado por el ultraderechista Jean-Marie Le Pen, advirtió que "lo que propone Bayrou provocaría una crisis política en nuestro país".

No dudó en calificar de "superchería" la línea política del candidato centro-liberal, que según los sondeos tiene el favor de muchos votantes tradicionales de la izquierda, y recordó que "siempre ha sido de derechas".

También criticó al candidato conservador y actual titular francés del Interior, Nicolas Sarkozy, en particular su propuesta de crear un Ministerio de la Inmigración y de la Identidad Nacional. Descalificó esa iniciativa por ser "una aspiración casi totalitaria, despótica, al querer acaparar la identidad nacional" y reunirla en una administración.