Según la transcripción de una audiencia en Guantánamo a la que fue llevado Mohammed, éste admitió su responsabilidad en el 11-S y otra veintena de atentados.

"Yo fui responsable de la Operación 11-S, de punta a cabo", señaló Mohammed a través de un representante, un militar estadounidense, según la transcripción de la audiencia divulgada el miércoles por el Departamento de Defensa de EEUU.

"Fui el director de operaciones para el jeque (Osama) Bin Laden (líder de la red terrorista Al Qaeda) en lo que se refiere a la organización, planificación, seguimiento y ejecución de la operación 11-S", aseveró.

La audiencia tuvo como objetivo establecer si Mohammed puede ser considerado "combatiente enemigo", una definición del gobierno de Estados Unidos para los terroristas extranjeros.

Las audiencias, en las que no se permite la presencia de periodistas, se iniciaron el viernes pasado en Guantánamo y su objetivo es establecer si, al ser considerados "combatientes enemigos", los acusados pueden ser sometidos a tribunales militares.

La base naval de Guantánamo (Cuba) alberga a alrededor de 400 de esos presuntos "combatientes enemigos", muchos de ellos capturados en Afganistán e Irak desde que el presidente George W. Bush lanzó la guerra global contra el terrorismo tras los atentados del 11-S.

En la "Operación 11-S", 19 terroristas secuestraron cuatro aviones de líneas aéreas comerciales.

Dos de los aviones fueron estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York, un tercero hizo impacto en el Pentágono, en Washington, y el cuarto cayó en un lugar despoblado en el vecino estado de Pensilvania. En los ataques murieron unas 3.000 personas.

Aun cuando indicó que, en su opinión, esas muertes se justificaban en el marco de la guerra contra Estados Unidos, Mohammed, según la transcripción, dijo: "No estoy feliz de que hayan muerto 3.000. Hasta lo lamento".

Mohammed también dijo ser responsable de la planificación, financiación y entrenamiento de quienes llevaron a cabo atentados con explosivos en otros lugares.

Estos incluyen un ataque perpetrado en 1993 contra el World Trade Center, el intento del terrorista Richard Reid de detonar explosivos en un avión comercial transatlántico ocultos en sus zapatos y los atentados perpetrados en 2002 en el balneario indonesio de Bali en los que murieron más de 200 personas.

En total, manifestó que individualmente fue responsable de la planificación de 29 atentados, incluyendo muchos que nunca se llevaron a cabo.

Sus declaraciones figuran en una transcripción de 26 páginas, en las que aparecen párrafos tachados con tinta negra por motivos de seguridad, según el Pentágono.

Mohammed forma parte de un grupo de 14 prisioneros de Guantánamo considerados como presuntos terroristas "de alto valor" por las autoridades de Estados Unidos y transferidos el año pasado desde prisiones de la Agencia Central de Inteligencia en el exterior.

El presunto autor intelectual del 11-S fue arrestado en Pakistán en marzo de 2003 y entregado a Estados Unidos por las autoridades de ese país.

El Pentágono también difundió la transcripción de otra audiencia en la que participaron los libios Abu Faraj al-Libi y Ramzi Binalshibh, otros dos miembros de ese grupo de "alto valor".

Según las autoridades estadounidenses, se sospecha que Binalshibh participó junto con Mohammed en la planificación del 11-S, además de un complot frustrado para estrellar un avión en el aeropuerto de Heathrow, en Londres.

Se cree que Al-Libi fue el cerebro de dos intentos de asesinar al presidente paquistaní, Pervez Musharraf, en 2003 por su apoyo a la guerra lanzada por Estados Unidos contra el terrorismo.