El "Superdome", una estructura con 25.000 metros cuadrados de superficie y 210 metros de diámetro construida entre 1971 y 1975 para albergar grandes eventos, da refugio a 10.000 personas que no han podido huir de la ciudad de Nueva Orleans.

Teóricamente más seguro que otros albergues, el temor a que la superestructura no resista los embates de "Katrina" se convirtió en alerta ayer a las 5 de la mañana, al caer el fluido eléctrico, lo que dejó al estadio sin aire acondicionado. Dos horas después, los vientos huracanados arrancaban parte del techo y comenzaba a caer agua en el interior. Esto obligó a la Guardia Nacional a reubicar a los refugiados en otras zonas del recinto deportivo.

Como consecuencia, se registraron momentos de inquietud e incertidumbre entre los refugiados, entre los que se cuentan cientos de niños.

Cuando comenzó a funcionar el generador de electricidad para emergencias se pudieron encender algunas luces y refrigeradores, pero no el sistema de aire acondicionado, lo que supone un problema en una ciudad tan calurosa como ésta.

Las autoridades no precisaron la extensión de los daños en el techo del Superdome, pero indicaron que se habían desprendido algunas porciones, y por ello era aconsejable el traslado de los refugiados a áreas más seguras, bajo los estrados de hormigón.

El famoso estadio cubierto Superdome de Luisiana tiene una altura de 82 metros, equivalente a 27 pisos.

Otros dos de los diez albergues habilitados en Nueva Orleans fueron evacuados debido a las goteras e inundaciones.