El presidente de Irak, Yalal Talabani, aseguró ayer que, a pesar de que aún existen muchos puntos de desacuerdo, la nueva constitución del país estará lista hoy, un día antes de la fecha límite fijada para el lunes, 15 de agosto.

"Las reuniones aún están celebrándose y tenemos que continuar con ellas", explicó Talabani a los reporteros. "Hoy (por ayer) se celebra una reunión y otra será este domingo y si Dios quiere terminaremos el trabajo", señaló el presidente irakí, quien precisó que las últimas reuniones se están centrando en temas difíciles, como el federalismo en las áreas chiíes del centro y sur de Irak, así como en las reglas para hacer del Islam la religión oficial el Estado.

Los árabes suníes rechazan el federalismo, argumentando que éste podría llevar a la división de Irak. Están de acuerdo con que continúe existiendo el Estado Federal Kurdo en el norte, pero rechazan firmemente la demanda de los chiíes para formar su propio gobierno en la región.

Talabani, hablando con periodistas tras recibir al lider religioso suní Adnan al-Dulaimi, dijo que ninguno de los puntos de desacuerdo pueden posponerse pero que "hay un acuerdo para construir un borrador (de Constitución) unánimemente con todos los grupos".

"Hemos alcanzado acuerdos en muchos temas pero no estoy autorizado para informar de los mismos porque queremos hacer la declaración todos juntos", dijo el mandatario, quien insistió en que han logrado acuerdos en muchos puntos "y podemos decir que son pocos los que quedan pendientes".

Grave incidente en Nasaf

Mientras tanto, la violencia sigue. Al menos 16 iraquíes murieron y otros 15 resultaron heridos en Nasaf, en las proximidades de Ramadi, al oeste de Bagdad, en un incidente ocurrido ayer tras un ataque contra un convoy militar estadounidense, según denunciaron testigos.

Ahmad Jalaf Duleimi, uno de ellos, explicó que el incidente se produjo cuando los militares estadounidenses dispararon sus armas automáticas, tras el ataque con bomba, contra centenares de iraquíes que abandonaban una mezquita tras el rezo del viernes.

Además, las autoridades iraquíes descubrieron los cadáveres de seis personas en el canal de Al Yusefiya, al sur de Bagdad. Según dijeron, los cuerpos tenían las manos atadas y los ojos tapados.