La junta de gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) aprobó ayer, sin voto y por consenso, una resolución que insta a Irán a volver a suspender todas las actividades relacionadas con su programa de enriquecimiento de uranio.

Así lo anunció una portavoz del OIEA poco después de reanudarse ayer la reunión de la junta -órgano ejecutivo del organismo integrada por 35 países-, convocada de forma urgente por la UE tras la reactivación de la planta nuclear iraní de Isfahan.

La resolución expresa su "seria preocupación" por la reactivación de la planta de conversión de uranio de Isfahan, donde fueron retirados la víspera todos los precintos del OIEA que sellaban esa instalación desde el año pasado, y pide al director general del OIEA, Mohamed El Baradei, que elabore un informe antes del próximo 3 de septiembre.

El informe técnico debe reflejar si Irán cumple todas las exigencias del Acuerdo de Salvaguardas del Tratado de No Proliferación nuclear (TNP).

La resolución urge a Irán a "restablecer la plena suspensión voluntaria de todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento", incluyendo la producción del gas que se introduce en centrifugadoras para la enriquecer uranio. Además, insta a Teherán a que permita al OIEA colocar nuevamente los precintos.

La reunión de la junta había sido interrumpida el martes y aplazada sucesivamente debido a que a algunos países del bloque de los No Alineados se resistían a criticar a Irán porque la suspensión de sus actividades de enriquecimiento de uranio fue una medida voluntaria para la creación de confianza y no algo legalmente vinculante.