Marco Antonio Pinochet Hiriart, hijo menor del ex dictador chileno Augusto Pinochet, deberá seguir en la cárcel tras ser considerado ayer "un peligro para la sociedad" por la Corte de Apelaciones de Santiago.

El calificativo fue la base que tuvo la V Sala del tribunal de alzada para revocar la libertad provisional que anteayer le había concedido el juez Sergio Muñoz, tras procesarle, junto a su madre, Lucía Hiriart, como cómplices de un fraude tributario. A la madre, en cambio, le fue ratificada la libertad provisional, previo pago de una fianza de 2.678 euros.

Muñoz, que investiga desde hace un año el origen de la fortuna del ex gobernante de facto (1973-1990), procesó a Lucía Hiriart y Marco Antonio tras verificar que abrieron cuentas en el exterior para permitir a Augusto Pinochet evadir en Chile el pago de impuestos.

El monto de lo defraudado, según datos del estatal Servicio de Impuestos Internos , asciende a unos 6,69 millones de euros.

En las 27 páginas de su resolución, Muñoz desvela hechos y situaciones que dan al benjamín de los Pinochet un perfil muy diferente al conocido hasta ahora, que según fuentes judiciales, fue fundamental para que fuese calificado como "un peligro para la sociedad".

La resolución desvela, por ejemplo, la red de empresas e identidades que utilizó para mover dinero de su padre y sus vínculos con Edgardo Batich, un estrecho allegado del traficante internacional de armas sirio Monser Al Kassar.

Marco Antonio y Batich, vinculado también al narcotráfico, según investigaciones periodísticas, aparecen como destinatarios de una misma partida de pasaportes robados en 1990, que en el caso del hijo del ex dictador, le fue entregado por un asesor directo de su padre.

También el juez revela que a comienzos de 1980, Marco Antonio falsificó su cédula de identidad y se agregó cuatro años para obtener una licencia de conducir, lo que quedó al descubierto cuando protagonizó un accidente en el que murió una amiga.

Marco Antonio mantuvo un bajo perfil público hasta la detención de su padre en Londres en octubre de 1988, cuando comenzó a ser el portavoz de la familia en reemplazo de su hermano mayor, Augusto.

Tras esta decisión, Marco Antonio Pinochet deberá seguir recluido en el "Anexo Capuchinos".