Aunque el verano de 2020, como consecuencia de los efectos del COVID-19 y las restricciones implantadas, registró un descenso de un 6% en el número de fallecidos en accidentes de tráfico con respecto al mismo periodo de 2019, la cifra fue menor que la disminución de la movilidad, que se ubicó en un 9% menos.

En total, el verano pasado 202 personas fallecieron en accidentes de tráfico. Para este año las previsiones no son muy optimistas, especialmente porque se espera un aumento de los desplazamientos con vehículos privados, por el miedo todavía presente al uso del transporte público. Además, hay un factor que podría aumentar aún más los riesgos en carretera y es el elevado absentismo en la ITV. De acuerdo con cifras, 1 de cada 2 vehículos que acuden a las estaciones de ITV llega con la inspección caducada.

Hay que recordar que, además de reducir o evitar siniestros viales, la inspección técnica es una obligación legal que, no cumplirla, puede acarrear una multa de hasta 500 euros .