Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Subvenciones europeas

Portugal renueva su flota con casi 12 millones de ayudas de los fondos «Next Generation»

Reforma y construye desde cero al menos 61 embarcaciones, el grueso de ellas cerqueros

Se trata de unidades con casco de fibra o aluminio que dan carga de trabajo a astilleros locales

El «Sebastiao Paulo», uno de los barcos fabricados con estas ayudas «Next Generation».

El «Sebastiao Paulo», uno de los barcos fabricados con estas ayudas «Next Generation». / Câmara Municipal de Sesimbra

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

Desbloquear la renovación de flota pesquera es una de las mayores necesidades que identifica el sector para asegurar su futuro, además de uno de los objetivos que se marca el propio minsitro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas. Aunque recientemente se han simplicado las normas en España para todo lo relativo a la utilización de la capacidad pesquera (arqueo bruto o GT), lo cierto es que sigue existiendo un problema de calado a la hora de acceder a ayudas por la rigidez del Fondo europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (Fempa).

Lo mismo sucedió con los Next Generatión EU que, a priori, impedían usar estas ayudas para modernizar la flota. Aunque por lo menos en Portugal no ha sido así: el país vecino ha apoyado con casi 12 millones de euros al menos 61 proyectos para remodelar barcos o, directamente, construir nuevas unidades para sustituir otras ya envejecidas y poco eficientes.

Portugal ha aprovechado el marco del Plano de Recuperação e Resiliência (PRR) para lanzar una convocatoria bautizada como «Transição ecológica e digital e segurança nas pescas», que buscaba proyectos que se englobasen en la «digitalización y/o modernización de procesos», la «eficiencia energética», la «reducción de emisiones y propulsión eléctrica y/o híbrida», la «seguridad y habitabilidad a bordo de buques pesqueros», una «mejora de las condiciones de trabajo en las instalaciones acuícolas y en la industria transformadora» y la creación de cascos «con nuevos diseños y materiales de baja fricción durante la navegación que permitan reducir el consumo energético».

Un ejemplo de estas ayudas es el cerquero Atleta, cuya obra en el astillero AtlanticEagle Shipbuilding (en Figueira da Foz) fue visitada por el propio misnistro de Agricultura e Pescas luso, José Manuel Fernandes. En el caso de este barco con casco de aluminio, la cuantía total invertida asciende a 2,7 millones y el país cubre casi un tercio del coste gracias al apoyo de 866.600 euros vinculado a esta partida.

La obra del «Atleta» en Atlanticeagle Shipbuilding, Figueira da Foz.

La obra del «Atleta» en Atlanticeagle Shipbuilding, Figueira da Foz. / Atlanticeagle Shipbuilding

Sin embargo, el portal de transparencia de Portugal muestra que son al menos 61 los proyectos de modernización que se acogieron a la línea. Se trata de flota artesanal, en su mayoría del segmento del cerco, con unas descripciones del proyecto que suelen ser comunes, aludiendo a casco con nuevos diseños y materiales y esa mayor eficiencia energética y reducción de emisiones.

La ayuda ya abonada de mayor cuantía es la mencionada del Atleta, pero hay otras importantes como los 709.920 euros otorgados para fabricar en Vila do Conde el cerquero Pérola do Mar, ya en el agua; los 623.640 para que la armadora Jose Jacinto Farias & Jacinto Da Bica Faria construyese el Estrela do Mar, sustituyendo otro barco de madera; o el millón de euros asignado a una misma empresa para fabricar dos unidades en Estaleiros Navais de Peniche (ENP), los Sebastião Paulo y Beatriz Paulo.

En algunos casos la ayuda aportada cubría un tercio del coste total de la obra de nueva construcción

A estos barcos de cerco se suman otros pesqueros de menor tamaño, a los que Portugal también regó con ayudas Next Generation. Ejemplo de ello son las cinco embarcaciones entregadas de una tacada en Ericeira: todas en aluminio, para sustituir a otras antiguas de madera con apoyos de casi 60.000 euros por armador.

La otra derivada positiva que ha tenido este uso de los Next Generation fue el aumento de la carga de trabajo para varios astilleros de pequeño o mediano tamaño repartidos por toda la costa, de norte a sur, que trabajan con aluminio o fibra de vidrio. Una realidad que el sector pesquero gallego y del resto de España también recuerda cuando defiende la necesidad de ayudas.

«Los astilleros que han atravesado dificultades en los últimos años están recuperando su actividad gracias a la demanda de remodelación y construcción de embarcaciones más eficientes», reconoció el ministerio de Agricultura e Pescas luso con la entrega del Fernando Lé, remodelado con estas ayudas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents