Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Control pesquero

La EFCA se apoya en satélites para descubrir «buques oscuros» que apagan o falsean su localizador

La Agencia Europea de Control de la Pesca trabaja con la ESA y Unseenlabs en un sistema basado en emisiones de radiofrecuencia para detectar barcos sin AIS o con datos manipulados

Satélite de la francesa Unseenlabs de su constelación BRO (Orbitador de Reconocimiento de Bretaña, traducido al español).

Satélite de la francesa Unseenlabs de su constelación BRO (Orbitador de Reconocimiento de Bretaña, traducido al español). / Unseenlabs

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Vigo

La última fotografía mundial del sector evidencia que la pesca extractiva batió en 2024 su récord productivo, con más de 235 millones de toneladas de productos del mar. Pese a ello, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lanzó una dura advertencia sobre el impacto de la actividad en el medio marino: casi el 40% no es sostenible. En ese gran porcentaje entra la pesca ilegal, por ejemplo. Cada año se capturan de forma ilícita entre 11 y 26 millones de toneladas de pescado. El impacto sobre las economías regionales y las comunidades pesqueras locales es significativo, con grandes flotas como la china rondando ya el 15% del total de las descargas. Apretando cada vez más.

Son barcos como el Hai Xing 2, el Bao Feng y el Bao Win, recientemente amonestados por las autoridades argentinas con un multón de 2,6 millones de euros por pescar dentro de sus aguas sin permiso. Fuentes del sector consultadas por FARO dan por sentado que el pago nunca llegará. De hecho, los tres buques portaban bandera de conveniencia de Vanuatu y tras el apercibimiento de Buenos Aires dieron el salto a Zanzíbar.

La impunidad en alta mar es manifiesta (un ejemplo representativo es el cadáver de un marinero indonesio que izó hace solo unos meses un pesquero gallego, presumiblemente de la flota asiática, acusada repetidas veces por las ONG de esclavitud a bordo). Buques que siempre han jugado la baza de ser indetectables, apagando su Sistema de Identificación Automática (AIS) para depredar sin castigo. Hasta ahora.

La tecnología avanza y con ella aumentará la capacidad de los países de reforzar su lucha contra la pesca ilegal. Al menos en su jurisdicción, las aguas internacionales son otra cosa. Uno de esos proyectos revulsivos corre a cargo de la Agencia Europea de Control de la Pesca (EFCA), con sede en Vigo. Desde 2024 viene colaborando con la Agencia Espacial Europea (ESA) para «probar e integrar tecnologías innovadoras en un entorno operativo real de control pesquero en fases muy tempranas de su desarrollo». En el marco del Memorando de Entendimiento (MoU) firmado por ambas partes se llevó a cabo la iniciativa Bád, con la irlandesa Ubotica, centrada en la vigilancia pesquera casi en tiempo real mediante satélites e inteligencia artificial. Dando continuidad a ese primer trabajo, las dos agencias trabajan ahora con la francesa Unseenlabs para detectar «buques oscuros» que no emiten señales AIS o que transmiten datos de posición falsificados o manipulados (spoofed).

«Este proyecto piloto se ejecutará en 2026 con el objetivo de mejorar las capacidades de vigilancia pesquera y reforzar el conocimiento de la situación marítima, especialmente como apoyo a proyectos de desarrollo de capacidades como WASOP (África Occidental) y SWIOP (África Central y Océano Índico Sudoccidental)», apunta la EFCA en su memoria anual de 2025.

Un estudio de Global Fishing Watch publicado en la prestigiosa revista Nature en 2024 denunció que tres de cada cuatro pesqueros industriales del mundo no están registrados en los sistemas de monitoreo públicos. «Si bien algunos buques que no transmiten datos pueden observarse en imágenes satelitales, la falta de información sobre su posición e identidad puede ocultarlos a las autoridades y los organismos reguladores», indica la ONG. «Esta falta de información puede privar a las autoridades de los datos necesarios para hacer cumplir las regulaciones e impide que los responsables de la toma de decisiones establezcan políticas informadas y responsables que fortalezcan la gobernanza y promuevan la sostenibilidad», recuerda.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents