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Operación internacional

La catalana Conservas Dani se hace con la planta mejillonera de raíces gallegas que quebró en Chile

La compañía adquiere la unidad productiva por cerca de 3,8 millones a través de su filial chilena Inmuebles Cataluña Limitada

Fundada por Daniel Sánchez Simón, ya cuenta con una fábrica en Galicia e intentó comprar Thenaisie Provoté en 2021

Trabajadoras de Dani procesan mejillón en la planta del grupo en Carnota.

Trabajadoras de Dani procesan mejillón en la planta del grupo en Carnota. / Conservas Dani

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Vigo

Las instalaciones de Pesbasa, «una de las principales plantas de procesado de mejillón chileno», volverán a la actividad tras la quiebra de la compañía, impulsada con capital gallego en Puerto Montt hace dos décadas. La catalana Grupo Dani, propietaria de Conservas Dani, ha adquirido el conjunto de la unidad productiva en la subasta realizada el pasado 11 de junio dentro de la liquidación de la sociedad. Ha pagado cerca de 3,8 millones de euros para hacerse con el negocio —⁠tanto los 3.600 metros cuadrados de planta como la suma del perímetro industrial, cinco veces superior, y toda la maquinaria⁠—⁠, capaz de cocer y congelar anualmente más de 7.000 toneladas de choritos.

La compra ha sido cerrada por Inmuebles Cataluña Limitada, una de las filiales que la multinacional española posee en el país sudamericano. FARO se puso en contacto con la firma para obtener más información sobre sus planes en la localidad de Chinquihue, pero no obtuvo respuesta.

Dani, muy arraigada en Galicia, tiene una planta de 5.000 metros cuadrados en Carnota (A Coruña), donde arrancó su actividad en 1999. En ella produce enlatados de mejillón, berberechos, atún, sardinillas, calamares y gambas, entre otras especies del mar.

Instalaciones de Pesbasa en Chile.

Instalaciones de Pesbasa en Chile. / Diego Pavez

Fundada por Daniel Sánchez Simón, la empresa intentó en 2021 comprar la planta de Thenaisie Provoté en O Grove, después de que la histórica conservera cayese en concurso. Presentó una oferta de dos millones de euros, aunque finalmente se retiró y fue la murciana Maquinaria Conservera Tomás Guillén quien se hizo con la unidad productiva. Al año siguiente, en 2022, fue reactivada por la ribeirense Ignacio González Montes (IGM) tras un acuerdo entre ambas partes.

Hasta su quiebra, Pesbasa había sido administrada por el empresario Ramón González Barreiro y su familia, llegando a dar empleo a cerca de 150 personas. La crisis del mercado mejillonero de 2023 lastró el balance de resultados de la compañía, que se vio incapaz de remontar en los siguientes años y acabó siendo liquidada. Entre sus principales acreedores figuraban el Banco de Crédito e Inversiones (BCI), Scotiabank y la logística EasyFresh Chile SpA. La sociedad intentó el año pasado reestructurar su deuda, que rondaba los 4,4 millones de euros, pero no lo consiguió.

Dani crece en Chile

Con esta adquisición, Dani refuerza su presencia en el país sudamericano, donde ya contaba con una planta de 5.000 metros cuadrados ubicada en Ancud, en la isla de Chiloé, operada a través de la filial Pesquera Catalunya desde 1990. Allí la empresa procesa mejillones, almejas, navajas, navajuelas, centolla y cangrejo, tanto en conserva como ultracongelados. Complementa su actividad con sus instalaciones de Galicia y el Reino Unido, donde dispone de una fábrica de 1.500 metros cuadrados en Boston, un cocedero en Penclawdd y varios barcos dedicados a la recolección de berberecho.

La estrategia de la compañía pasa por crecer en las zonas de origen de las especies que trabaja, controlando toda su actividad nacional e internacional desde su sede central de Vilassar de Mar (Barcelona), que alberga un centro logístico de 15.000 metros cuadrados. La multinacional facturó 159 millones de euros en su último ejercicio fiscal —⁠entre junio de 2024 y mayo de 2025⁠—⁠, da empleo a más de 650 personas y exporta a medio centenar de países.

Una venta en una pieza

Tras entrar Pesbasa en concurso, tramitado por el Segundo Juzgado Civil de Puerto Montt, sus acreedores acordaron vender sus principales activos en una subasta pública. El proceso fue desarrollado por Remates del Río, una empresa chilena especializada en la comercialización de activos concursales y unidades productivas complejas. La compañía propuso ofrecer todos los bienes en un único lote, con el propósito de preservar su valor.

Anuncio de Remates del Río sobre la subasta de la planta.

Anuncio de Remates del Río sobre la subasta de la planta. / Remates del Río

«La relevancia de la operación radica en que permitió transferir de manera conjunta una planta industrial completa, conservando la relación entre el inmueble, las instalaciones y la maquinaria especializada», explican desde Remates del Río. «De esta forma, en lugar de dispersar los activos de Pesbasa, el proceso permitió que fueran adquiridos por una empresa con experiencia internacional en la misma industria y con capacidad para aprovechar nuevamente su potencial productivo», añaden las mismas fuentes.

Grupo Dani fue asesorado en la operación por los abogados Roberto Vergara y Nicolás Rivera, de la firma VLR Abogados.

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