Industria transformadora
Quiebra en Chile una empresa mejillonera de capital gallego que daba empleo a más de 100 personas
Pesbasa tenía capacidad para cocer y congelar 7.000 toneladas anuales de choritos en Puerto Montt, donde disponía de unas instalaciones de 16.500 metros cuadrados
Los bienes de la compañía, con permiso para exportar a la UE, salen a subasta por cuatro millones

Instalaciones de Pesbasa en la localidad de Chinquihue, ubicada en la comuna de Puerto Montt. / Diego Pavez
Tras años dedicados al sector bateeiro gallego y a importar mejillón chileno, el empresario Ramón González Barreiro decidió dar el salto al otro lado del charco para escalar los negocios que tenía en España y poder procesar su propio chorito en el país sudamericano. Así nació Pesbasa SA, que eligió la localidad de Chinquihue, ubicada en la comuna de Puerto Montt, como emplazamiento estratégico para emprender esa ambiciosa expansión. Allí puso en funcionamiento en 2009 unas instalaciones de 16.500 metros cuadrados con capacidad para cocer y congelar más de 7.000 toneladas de mejillón al año. Una planta que en menos de una década rondaba ya los 150 trabajadores.
La compañía continuó creciendo al calor del mercado hasta otoño de 2023, cuando el retroceso de la demanda internacional impactó en su balance de resultados. La «fuerte caída en los precios de venta» del bivalvo que transformaba y comercializaba a nivel mundial dio inicio a una crisis financiera que terminó en manos de la justicia en 2025. Entonces, la sociedad solicitó reestructurar una deuda de 4,4 millones de euros para evitar la quiebra.
Medios chilenos como La Tercera informaron hace un año sobre la solicitud que Pesbasa cursaba ante el Segundo Juzgado Civil de Puerto Montt para reorganizar su pasivo y tratar de satisfacer a sus acreedores, entre los que figuraban el Banco de Crédito e Inversiones (BCI), Scotiabank y la empresa logística EasyFresh Chile SpA. Según recogía el citado diario, la compañía de capital gallego encadenó las importantes pérdidas de 2023 con un 2024 empañado por las malas condiciones climáticas, que dificultaron el normal funcionamiento de la actividad mitilicultora y derivaron en otro ejercicio en negativo. Las deudas con diversos proveedores impidieron abastecer la fábrica para trabajar a pleno pulmón a pesar de que los precios volvían a ser rentables. Y en 2025 la situación continuó sin resolverse, lo que llevó a la empresa «a reducir drásticamente el personal (la cifra más actualizada da cuenta de 107 profesionales), así como a limitar los pagos a lo estrictamente esencial».

Cultivo en «long-line» de mejillón chileno. / Pesbasa
Las medidas fueron insuficientes, a pesar de todo. Pesbasa finalmente entró en quiebra y esta, a su vez, ha motivado el concurso de acreedores de Tambo Partners (antigua Pesbasa España), la filial comercial de la compañía a nivel nacional que operaba desde la ciudad de Pontevedra. Según expone ante la justicia española, el origen de su insolvencia «se encuentra en el deterioro grave de su posición financiera derivado de la entrada en procedimiento concursal de la entidad Pesbasa SA (Chile), que constituía uno de sus clientes esenciales y estratégicos». La filial española, que «carece de personal laboral a su cargo», pasó de facturar dos millones de euros en 2022 a solo un millón en 2024.
Una de las mayores plantas de choritos
«Somos una de las principales plantas de procesado de mejillón chileno, pero nuestra historia comienza en España hace muchos años cuando nuestra familia comenzó a procesar el mejillón de Galicia (Mytilus galloprovincialis)», señalaba la empresa a sus visitantes con motivo de su participación en la feria de Conxemar. Dun & Bradstreet, una compañía especializada en el suministro de información financiera, indica que Pesbasa llegó a facturar más de 20 millones de euros anuales. Según otro informe, la empresa tenía permiso para exportar sus choritos, cocidos y posteriormente congelados, a la Unión Europea y a otros 16 mercados, entre ellos Estados Unidos, México, Ecuador, Colombia, Canadá, Reino Unido, Corea del Sur o Japón.

Anuncio de Remates del Río sobre la subasta de la planta. / Remates del Río
FARO ha tratado de ponerse en contacto con la propiedad de la empresa sin éxito, pero el portal Remates del Río sí ofrece más información sobre el futuro de las instalaciones de la compañía en Puerto Montt, que se subastaron el pasado 11 de junio. Se ofrecieron como «una oportunidad única», «una inversión sólida y con alto potencial de desarrollo». El precio de salida de los bienes muebles e inmuebles de Pesbasa (entre los que consta una construcción de 3.600 metros cuadrados dotada de salas de procesado climatizadas, cámaras frigoríficas, talleres y oficinas) se fijó en 3,8 millones de euros.
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