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Suministro

La conserva gallega vuelve a importar sardina marroquí tras más de 100 días del veto de Rabat

Los operadores certifican una apertura parcial condicionada a licencias que alivia la tensión sobre sus stocks

Anfaco: «Debe ser solo el primer paso hacia una normalización completa, estable y con plena seguridad jurídica»

Barcos marroquíes amarrados en el puerto de Dakhla.

Barcos marroquíes amarrados en el puerto de Dakhla. / Adrián Amoedo

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Vigo

La conserva gallega miró con incredulidad a Marruecos cuando a comienzos de febrero prohibió exportar la sardina capturada en sus aguas. El país africano, principal proveedor internacional de la industria, cortó de golpe el abastecimiento de una especie clave para las plantas procesadoras de la comunidad, que llegaba en formato congelado para ser transformada y se postula como una de las materias primas motor del sector, tras el atún y el mejillón⁠. Rabat anunció que adoptaba esta decisión para garantizar la operatividad de sus fábricas y blindar su suministro, dando respuesta al desplome de las descargas del pelágico en un caladero comprometido por la sobrepesca, el cambio climático y la contaminación. Lo llamativo es que, solo unos días después de avanzar el veto, las autoridades magrebíes lanzaban una convocatoria para que los barcos rusos pudiesen obtener cuotas de este y otros peces en su jurisdicción. Una subastilla realizada tras el acuerdo firmado con Moscú para los próximos cuatro años, que incluye un cupo de entre 90.000 y 100.000 toneladas anuales de recursos pesqueros a cambio de 6,6 millones de euros por ejercicio, así como un pago extra equivalente a una parte de su valor.

Han pasado más de 100 días desde que se levantó este gran muro comercial, pero, al fin, las compañías asentadas en Galicia están pudiendo volver a importar producto desde el otro lado del estrecho. La reanudación de las operaciones comenzó este mes de julio, aunque todas las compras están sujetas a licencias y solo algunas empresas tienen autorización por ahora.

«Valoramos que se haya producido una apertura parcial de la exportación de sardina congelada marroquí, pero entendemos que debe ser solo el primer paso hacia una normalización completa, estable y con plena seguridad jurídica», remarca en declaraciones a FARO el secretario general de Anfaco-Cytma, Roberto Alonso. Conforme recuerda, su entidad ha «trabajado intensamente» durante los últimos cinco meses con el Gobierno de España y en colaboración con la Comisión Europea para poner fin a esta barrera que «afectaba directamente al abastecimiento de materia prima, a la planificación industrial, al empleo y a la competitividad de nuestra industria transformadora».

Los datos de la Secretaría de Estado de Comercio evidencian el impacto del veto en el hundimiento de los envíos de Marruecos, que ha pasado de ser el gran proveedor de Galicia de este producto pesquero a desaparecer del mapa. En 2025, la flota magrebí vendió a las fábricas gallegas mercancía valorada en algo más de 5,9 millones de euros (4.405 toneladas), representando más de un tercio del total de las importaciones gallegas de la especie y situándose por delante de socios europeos como Portugal (cuatro millones), Croacia (2,4) y Francia (2,3). En lo que va de año, según los datos más actualizados, apenas han llegado 116 toneladas valoradas en 180.000 euros, vinculadas al mes de enero y los días de febrero en los que hubo actividad.

«Compartimos plenamente la necesidad de garantizar la sostenibilidad del recurso, pero esta debe abordarse con criterios técnicos, transparencia, cooperación y medidas efectivas de gestión y control del stock, como se realiza en Europa, no mediante restricciones comerciales que generan incertidumbre y distorsiones en el mercado», subraya Alonso. Todas las miradas —⁠y esperanzas⁠— están depositadas en el encuentro previsto el próximo 22 de julio en el país africano, que decidirá si liberaliza completamente el comercio o mantiene o endurece las restricciones.

En aras de recuperar la normalidad total, Anfaco-Cytma se reúne este viernes con la Association des amis Halieutis des commerçants du poisson à Agadir et Laayoune. Una cita que servirá para tender puentes entre la cadena de valor gallega y la marroquí. «Queremos comunicar a los operadores y compradores de Galicia que el Comité de Supervisión de Proyectos de nuestra asociación ha estado trabajando en una propuesta que incluye soluciones ante la decisión relativa a la prohibición de las exportaciones de sardina», adelanta su presidente, Ahmed Salem Sbaiti. «Durante esta reunión, presentaremos los detalles de la propuesta que vamos a exponer», destaca.

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