Investigación marina
El Gobierno flexibiliza el uso de cuotas en las campañas científicas
La nueva orden permite que sus capturas no descuenten posibilidades pesqueras a la flota, siempre que no superen el 2% del total asignado a España para cada especie o grupo

El buque oceanográfico «Vizconde de Eza». / MARTA G. BREA
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha aprobado una nueva regulación para facilitar la participación de la flota en campañas científicas de interés pesquero. La orden, publicada en el Boletín Oficial del Estado, establece los criterios de acceso y atribución de las capturas y del esfuerzo reservados para trabajos de investigación en el mar.
La principal novedad es la posibilidad de que el esfuerzo pesquero empleado en estas campañas no se descuente del límite asignado a España hasta alcanzar el 2% del total disponible para cada población, grupo de esfuerzo, pesquería o zona. Esta medida se suma a la exención ya existente para las capturas obtenidas durante mareas científicas.
El objetivo, según el departamento que dirige la política pesquera estatal, es incentivar la realización de campañas tanto obligatorias como voluntarias. Estos trabajos permiten recopilar información sobre el estado de las poblaciones, mejorar la evaluación de los recursos y estudiar medidas para reducir las capturas accidentales.
La regulación afecta especialmente a aquellas investigaciones que requieren la participación de buques comerciales, cuya actividad puede generar capturas susceptibles de ser vendidas. La normativa europea establece que el pescado capturado en el marco de una investigación científica debe imputarse a la cuota nacional cuando supere el 2% de las posibilidades disponibles para el Estado de pabellón.
El mismo umbral se aplica al esfuerzo pesquero. Cuando la actividad desarrollada durante una campaña científica rebasa el 2% del esfuerzo máximo admisible para un determinado arte, pesquería o zona, el exceso debe contabilizarse dentro del límite asignado al país.
Pesca defiende que la utilización de este margen científico durante los últimos años no ha provocado el agotamiento de las posibilidades de pesca. Con la nueva orden, el Gobierno busca dar mayor seguridad jurídica a las campañas y evitar que la colaboración de los armadores y las tripulaciones con los organismos de investigación reduzca de manera directa su capacidad de pesca comercial.
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