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Nuevo recorte

Pesca confirma el hachazo a la anchoa para 130 cerqueros gallegos

El TAC ibérico cae de 22.871 a 16.323 toneladas en Rías Baixas, casi un 29%, aunque la flota española solo se lleva una décima parte: el resto, Portugal

El cerquero gallego «Nuevo Miñones» durante una jornada de pesca de anchoa.

El cerquero gallego «Nuevo Miñones» durante una jornada de pesca de anchoa. / FdV

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Vigo

Menos caballa, menos sardina y ahora, también, menos anchoa. No hay paz para el cerco gallego. España y Portugal han acordado finalmente reducir de forma drástica la cuota de la especie en las Rías Baixas (zona IXa), donde las toneladas disponibles esta campaña pasarán de 22.871 a 16.323, casi un 29% menos que el año pasado. De ellas, solo una décima parte irá a parar a la flota española, como es habitual en el reparto ibérico, mientras que el grueso del pastel se lo comerán las embarcaciones lusas.

El Boletín Oficial del Estado recogió este martes el tijeretazo, que confirma los peores presagios adelantados por FARO tras hacer caso a las recomendaciones de los científicos del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES). El recorte «se debe a una bajada de la biomasa estimada», argumenta el Gobierno, que permitirá la pesca de bocarte a partir de este miércoles, 1 de julio, y hasta el 30 de junio de 2027.

La cuota española se acabará mucho antes, eso sí, teniendo en cuenta que solo hay 1.632 toneladas a repartir entre 210 barcos, 130 vinculados a asociaciones gallegas. Sobre el papel, esta cantidad equivaldría a unos 7.770 kilos para cada uno de ellos. «Hay que intentar sobrevivir», señalaba ayer en declaraciones a este periódico el armador Domingo Miñones, propietario de los cerqueros gallegos Nuevo Domingo y Montserrat Morenita.

Marineros del «Nuevo Miñones» tiran del aparejo, lleno de anchoa.

Marineros del «Nuevo Miñones» tiran del aparejo, lleno de anchoa. / FdV

El desasosiego cunde entre los pescadores en un «año complicado» y especialmente delicado en lo que se refiere al relevo generacional. Porque al problema que ya supone el envejecimiento de las tripulaciones y la falta de profesionales se suma la dificultad que algunos cerqueros están teniendo para retener a sus tripulaciones al ver reducidas sus capturas y, por lo tanto, sus ingresos.

De los 130 barcos vinculados a Galicia inscritos en la pesquería, el grupo más numeroso está asociado a Acerga (42), seguida de la marinense Opromar (24), la viguesa OPPF-4 (23) y la ribeirense Sociedad Cooperativa Gallega del Mar (17). Los otros 24 se distribuyen entre las cofradías de Cambados, Portosín, Camariñas, San Roque, Malpica y Rianxo, así como las OPP de Burela y Celeiro.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha establecido un tope semanal de entre 8.000 y 10.000 kilos por buque, una medida que aun así difícilmente prolongará la duración de la cuota. Y es que si todos los barcos comenzasen a faenar hoy, y tuvieran buena pesca, podrían agotar el total de capturas la semana que viene.

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