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Ciencia

La «caja negra» del atún que marcaron los científicos y ha recapturado un barco gallego revela cómo pasó de 55 centímetros a 79 kilos

El patudo fue recuperado casi una década después por el palangrero «Escualo Cuatro» en el Atlántico

El atún capturado por el barco de la viguesa Opnapa, el «Escualo Cuatro».

El atún capturado por el barco de la viguesa Opnapa, el «Escualo Cuatro». / Opnapa

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Vigo

El atún que el pesquero gallego Escualo Cuatro recuperó en el Atlántico ecuatorial no era una captura más. Llevaba en su cuerpo una marca externa colocada en agosto de 2016, en aguas de Cabo Verde, cuando apenas medía 55 centímetros. Casi diez años después, el ejemplar ha vuelto a manos de los investigadores siendo todo un adulto: talla 1,58 metros, prácticamente el triple, y pesa 79 kilos. El hallazgo, publicado por FARO en abril tras ser comunicado por la Organización de Productores Nacional de Palangreros de Altura (Opnapa), ha entrado ahora en su fase más valiosa, con la lectura científica de la «caja negra» del animal.

Así llaman los investigadores a los otolitos, las pequeñas estructuras calcificadas del oído interno de los peces que registran su crecimiento de forma parecida a los anillos de un árbol. El patudo recapturado recibió una marca química que dejó una señal fechada e indeleble en sus huesos cuando fue seleccionado para la prueba y arrojado de nuevo al mar. Y gracias a esa referencia se ha podido reconstruir con precisión cuánto creció en libertad.

«Este pez marcado es una referencia única», explica Patricia Lastra, investigadora del centro científico AZTI. «Nos permite leer con certeza lo que en otros ejemplares solo podemos estimar», asegura.

Un hito para el conocimiento

La información que aporte este atún será clave para el futuro de la gestión de la especie, cuyo crecimiento influye directamente en los modelos con los que se evalúa el estado del stock y se fijan recomendaciones de capturas. «Saber exactamente cuánto ha crecido un pez entre el marcado y la recaptura es lo que permite construir curvas de crecimiento fiables», añade la experta.

El marcado se llevó a cabo dentro del programa científico internacional AOTTP de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat). La iniciativa marcó unos 120.000 túnidos tropicales en cinco años, principalmente rabil, patudo y listado.

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