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Innovación

ARVI lidera un proyecto para reducir un 25% los accidentes graves en la pesca a través de la digitalización de la flota

Se alía con las viguesas Optare y Main Solutions, la porriñesa FFT y la valenciana Fivecomm para desarrollar «un sistema integral de seguridad digital» para los buques

Utilizará sensores y algoritmos, además de monitorizar al personal a bordo, para lograr ahorros anuales de 15 millones en costes derivados de siniestros y daños estructurales en la flota

ARVI lidera un proyecto para reducir un 25% los accidentes graves en pesca a través de la digitalización de la flota.

ARVI lidera un proyecto para reducir un 25% los accidentes graves en pesca a través de la digitalización de la flota. / Marta G. Brea

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Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

La Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (Cnsst) lanzó el pasado martes una campaña para concienciar sobre la necesidad de extremar las precauciones en la pesca. La campaña En el mar, cada detalle cuenta busca atajar un problema: los accidentes mortales son hasta 10 veces más frecuentes en esta actividad que en el resto de sectores, con el agravante de que muchos de ellos suceden muy lejos de tierra. La industria pesquera también es muy consciente de la necesidad de actuar y coincidiendo con esta iniciativa la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI) lidera un proyecto para reducir un 25% los accidentes a través de la digitalización de los buques. Para ello contará con la ayuda de las viguesas Optare Solutions y Grupo Emenasa (a través de Main Solutions), la porriñesa Fish & Food Technology (FFT) y la valenciana Fivecomm.

En abril el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) publicó la resolución para unas ayudas vinculadas a proyectos de I+D en cooperación para tecnologías disruptivas. Más de 70 empresas gallegas lograron apoyos para 42 proyectos que movilizarán un presupuesto de 106,6 millones de euros. Una de las iniciativas aceptadas es DSFV, siglas para Digital Safe Fishing Vessel, liderado por la cooperativa olívica con un presupuesto total de 2,2 millones de euros y una subvención de casi 1,5 millones.

El proyecto se centra, como reza su nombre, en el desarrollo de buques pesqueros digitales y seguros para reducir accidentes y facilitar la toma de decisiones. Para lograrlo, el consorcio creará y testará un «un sistema integral de seguridad digital embarcada» a partir de nuevas tecnologías, entre las que destacan: la instalación de «sensórica pasiva marina» instalada en puntos críticos; algoritmos pioneros para predecir la estabilidad, empleando machine learning que estará «entrenado en datos reales de siniestros y ensayos en canal hidrodinámico», y wearables (tecnología vestible) inteligentes y robustos para monitorizar las posiciones a bordo de los tripulantes.

Con estas tecnologías disruptivas integradas, se podrá, por ejemplo, inspeccionar puntos críticos de los barcos antes zarpar, garantizar comunicaciones críticas en zonas sin cobertura terrestre o generar alertas automáticas ante caídas al mar o situaciones de emergencia (con los wearables). Además, se idea una plataforma única que aúna todos los subsistemas y el algoritmo (híbrido, con modelos físicos e inteligencia artificial) entregará recomendaciones de operación al puente de mando del buque.

Resultados

El consorcio testará prototipos validados en buques de altura, costeros y artesanales, con pruebas en aguas de Galicia, Andalucía y la Comunidad Valenciana entre 2027 y 2028. Entre los impactos que se espera lograr, además de reducir un 25% los accidentes graves y cumplir con requisitos de la Organización Marítima Internacional (OMI), DSFV cuenta con formar a un centenar de profesionales del sector en nuevas tecnologías de seguridad digital y alcanzar ahorros anuales de 15 millones de euros en siniestros y daños estructurales que se evitan en la flota.

Además, los impulsores dispondrán con esta iniciativa de un sistema para el que se le abre un mercado europeo en 120 millones de euros al año, que además de la pesca podrá llegar a otros sectores como el offshore y el transporte marítimo.

Con DSFV la cooperativa lanza la pesca a la industria 4.0, como ya está haciendo con otros proyectos clave. El último, adelantado por este medio, es LibFish, que creará un sistema con puertas electrónicas, hidroalas y sensores para minimizar la huella del arrastre en un 80%. ARVI lidera también este proyecto europeo que reúne a 17 socios de España, Alemania, Canadá y Francia y que tiene un presupuesto de 7,2 millones.

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