Accidente
La inundación de la cámara de máquinas «sin origen determinado» causó el naufragio del pesquero «Lúa Nova»
Los dos tripulantes del buque, registrado en Viveiro, fueron rescatados con vida
El siniestro tuvo lugar en junio de 2024

El pesquero «Lúa Nova» / Ciaim

El buque pesquero Lúa Nova, con casco de madera y 13,5 metros de eslora, fue construido en el año 1997 por Astilleros Nécega, en Foz. En la medianoche del 12 de junio de 2024 el capitán activó la bomba de achique de la nevera, donde él y otro marinero habían procedido a almacenar las capturas de esa jornada, pero en ese momento se produjo una explosión en la cámara de máquinas. Al comprobar que la entrada de agua se volvió «masiva», el patrón realizó una llamada selectiva digital pidiendo auxilio. Ambos tripulantes fueron rescatados con vida por otro pesquero, el Maycris, a pocas millas del puerto de Santander.
La Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim), en un informe que acaba de divulgar, ha determinado que la causa del naufragio «fue una inundación de la cámara de máquinas», pero no ha podido determinar su origen. «Atendiendo a las declaraciones de los tripulantes, la vía de agua podría ser consecuencia de la explosión de las baterías, bien por acumulación de hidrógeno generado durante su recarga, bien por un cortocircuito accidental, aunque ambas causas se consideran improbables y no hay indicios de que dicha explosión haya sucedido», expone el documento.
El Lúa Nova tenía toda la documentación en regla y había pasado su último reconocimiento en dique seco en septiembre de 2022. «No consta que se hubiese detectado ninguna deficiencia en las tracas del casco ni en la zona de la cámara de máquinas ni en ninguna otra ubicación», abundan los técnicos. La balsa salvavidas no se desplegó al completo y la Ciaim no descarta que «el patrón no manipulase correctamente» la hinchable para su apertura. Como no fue recuperada tras el naufragio, la Comisión no pudo determinar si estaba en buen estado.
El pesquero fue reformado en el año 2005 para el cierre de la cubierta a popa de la caseta. Cuando salió del puerto cántabro, el Lúa Nova llevaba unos 1.500 kilos de hielo a bordo y otros 1.000 litros de combustible. «El destino de la embarcación eran los caladeros al norte de Santander para dedicarse a la pesca de bonito al curricán. En el despacho del pesquero no figuraba que tuviera licencia para la costera del bonito ese año».
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