Innovación
Bioflytech, la biotecnológica que dio el salto de Murcia a Galicia para alimentar al «pescado del futuro» con millones de moscas soldado
La biomasa de insecto que la compañía produce en su fábrica de Palas de Rei enriquecerá varios piensos acuícolas que serán testados en ensayos con salmón, lubina, dorada y pez conejo

Un trabajador sostiene con sus manos un puñado de larvas de mosca soldado negra. / Bioflytech
Desde su fundación en 2012, Bioflytech se ha convertido en la compañía líder en Europa en la producción industrial de proteína de insecto para alimentación animal. La biotecnológica nació en el Parque Científico de la Universidad de Alicante, cuenta con su sede principal en Fuente Álamo (Murcia) y hace tres años dio el salto a Galicia, donde dispone de unas enormes instalaciones en el concello lucense de Palas de Rei que opera a través de su filial Alfaprogal, destinadas a la producción de harinas y grasas a partir de larvas secas de mosca soldado negra.
La empresa genera en la comunidad unas 12.000 toneladas anuales de la especie Hermetia illucens, cantidad que espera quintuplicar una vez se complete la ampliación que proyecta. A partir de los millones y millones de dípteros que procesa se elaboran diferentes ingredientes funcionales para piensos, como los que está creando para el sector de la acuicultura y que pronto serán testados en ensayos con salmón, lubina, dorada y pez conejo.

Instalaciones de Bioflytech en Palas de Rei. / Bioflytech
Las pruebas comenzarán este mes de junio y se llevarán a cabo en el marco de la iniciativa DiversyFy4Future, en la que Bioflytech participa con 34 organizaciones de referencia de 14 países. La compañía evaluará las propiedades y el rendimiento de sus recetas a partir de la biomasa de la mosca soldado negra prestando atención al crecimiento, la salud y la resistencia de las especies marinas que se cultivan. Asimismo, el frass —un subproducto orgánico que se obtiene de los excrementos de estos insectos— se aprovechará como sustrato para el cultivo de microalgas.
«La incorporación de especies de bajo nivel trófico podría suponer para el sector acuícola ahorros anuales de entre 4,5 y 6 millones de euros en costes de pienso en 2040, solo con la aplicación de este modelo de alimentación en 75 granjas», explican desde la empresa con planta en Lugo. Además de reducir la dependencia actual de monocultivos y de productos como la soja, la harina y el aceite de pescado, esto permitiría generar 15.000 toneladas adicionales de producción anual de productos del mar y alrededor de 1.500 empleos.
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