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Eficiencia y sostenibilidad

La flota viguesa lidera un proyecto europeo pionero en «redes inteligentes» para que el arrastre impacte un 80% menos en los fondos

ARVI coordina LibFish, una iniciativa valorada en 7,2 millones de euros que creará un sistema basado en puertas electrónicas, hidroalas y sensores para minimizar la huella de los pesqueros

También prevé un ahorro de más de un 20% del combustible marino

Vista aérea de O Berbés y del edificio de la Cooperativa de Armadores del Puerto de Vigo.

Vista aérea de O Berbés y del edificio de la Cooperativa de Armadores del Puerto de Vigo. / Marta G. Brea

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Vigo

La pesca de arrastre lleva varias legislaturas en la diana de la Comisión Europea por sus «repercusiones significativas» en la fauna y la flora que dan vida a las aguas comunitarias. Se trata, a sus ojos, de «una de las actividades más extendidas y perjudiciales para el fondo marino y sus hábitats». De ahí que haya vetado esta modalidad en 87 áreas del Atlántico —no sin críticas por parte del sector pesquero por basar su decisión en informes científicos desactualizados e incluir injustificadamente al palangre—, y al mismo tiempo haya intensificado su ofensiva en el Mediterráneo, donde los arrastreros han sido obligados a realizar diversas modificaciones para esquivar la restricción que limita la actividad de los más insostenibles a solo 27 días al año.

La flota arrastrera se mueve con menos libertad, pero lo hace en un escenario de transición a marchas forzadas, encaminada a reducir su impacto ambiental y a la imprescindible mejora de su eficiencia energética. Así lo exigen la estrategia de descarbonización de Bruselas y los costes operativos que asumen los armadores, disparados, que comprimen cada vez más su rentabilidad y se notan sobre todo en la factura del combustible. Porque el gasóleo profesional para barcos ronda el euro/litro cuando a comienzos de 2026, antes del estallido del conflicto bélico en Oriente Medio, apenas acariciaba los 50 céntimos.

Es una escalada que acusa especialmente la pesca de arrastre, gran consumidora de carburante por la singularidad de su operativa, que implica que las redes toquen los fondos por donde pasan para ir capturando sus especies objetivo —en Gran Sol, por ejemplo, la merluza, el gallo y el rape—. En aras de darle un vuelco a esta situación, la Cooperativa de Armadores del Puerto de Vigo (ARVI) lidera un proyecto europeo que arrancará el próximo mes de octubre y congregará a 17 socios de España, Alemania, Canadá y Francia para desarrollar un sistema de aparejos inteligentes que tiene como propósito reducir más de un 20% su huella fósil y hasta un 80% el contacto con los lechos marinos.

Bautizada como LibFish, la iniciativa contará con un presupuesto de casi 7,2 millones de euros y apoyos europeos por más de 5,7 millones, cerca del 80% del presupuesto total. Se extenderá a lo largo de los tres próximos años, hasta septiembre de 2029, y contará con un consorcio «pionero» que también integran centros de investigación de referencia como el francés Ifremer o el canadiense Merinov y proveedoras tecnológicas del sector pesquero como Kongsberg o Marinelec, que aspiran a lograr un cambio de paradigma en el arrastre «mediante la integración de digitalización avanzada, propulsión híbrida y pesca de precisión controlada».

El proyecto desplegará demostradores a gran escala en las cuencas del Atlántico y el Ártico y permitirá a las redes mantenerse varios decímetros por encima de los fondos mientras se lleva a cabo la operativa pesquera, minimizando su interacción. Para ello se emplearán puertas de arrastre pilotadas electrónicamente, hidroalas autónomas y maniobras dinámicas. Los resultados servirán para crear un manual de replicación y «acelerar la adopción en todas las flotas» de este sistema.

El núcleo del proyecto es un gemelo digital impulsado por inteligencia artificial y una red de sensores basada en IoT que hará posible la monitorización en tiempo real y el control predictivo de la dinámica de los buques, el comportamiento de los aparejos y los flujos de energía. «No bajamos la guardia en todo lo que sea buscar una mejora continua de la pesca», señala en este sentido Edelmiro Ulloa, gerente de ARVI, asegurando que todos los esfuerzos «suman» para confirmar el compromiso de la flota con la sostenibilidad de los océanos.

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