Energía
Irlanda certifica que los parques eólicos pueden «convivir» con nasas o palangre pero lo descarta con redes de arrastre
La agencia estatal BIM constata, en un estudio elaborado con la Atlantic Technological University de Galway, la reducción masiva del esfuerzo pesquero con las artes móviles
Ha analizado datos de 12 años alrededor de 88 polígonos marinos en Europa

Montaje de turbinas eólicas offshore en un puerto británico / RenewableUK

La Bord Iascaigh Mhara (BIM) es la agencia estatal responsable del desarrollo de la industria pesquera irlandesa, creada al amparo de la Sea Fisheries Act de 1952. En alianza con la Atlantic Technological University (ATU) de Galway, y para armar el Marco Nacional de Planificación Marina del país (NMPF, por sus siglas en inglés), acaba de divulgar el resultado de un completo estudio sobre el impacto de los polígonos de eólica marina offshore sobre la actividad pesquera. Con un resultado claro: puede haber convivencia entre los aerogeneradores y la explotación de las artes fijas —como nasas o líneas de palangre—, pero «es improbable que se produzca una coexistencia» con las de arrastre, ya sean de fondo o pelágicas.
Este análisis ha tomado como referencia los datos de esfuerzo pesquero —con datos de posicionamiento satelital AIS— junto a 88 polígonos en funcionamiento en aguas europeas, con información de los últimos 12 años. Y teniendo en cuenta que la Comisión Europea ha acordado actualizar sus objetivos de capacidad instalada de generación hasta los 88 gigavatios (GW) en 2030, con alrededor de 360 GW para el horizonte 2050. En el caso particular de Irlanda, su planificación marina establece que «cualquier propuesta que pueda tener impactos adversos significativos en el acceso a las actividades pesqueras debe demostrar que, por orden de preferencia, evitará, minimizará o mitigará dichos impactos». En caso de colusión directa, si el impacto es severo, «deberán demostrarse los beneficios públicos de seguir adelante con la propuesta» de instalación de un polígono offshore.
Persisten incertidumbres sobre las actividades de las embarcaciones pequeñas y los efectos sobre las especies pesqueras comerciales y los desembarques
Hay que partir de la base, como exponen los autores de este estudio —Ronan Cosgrove, Elizabeth Tray, Shane Murphy y Cóilín Minto—, que «existen pocas evidencias que respalden una mayor abundancia de especies de peces en zonas adyacentes» a los parques eólicos marinos. Y que hay países que marcan unos perímetros de exclusión alrededor de cada aerogenerador, mientras que Reino Unido no delimita zonas de seguridad obligatorias y Países Bajos, por ejemplo, permite «pesquerías experimentales». Al margen de esto, y en el caso del arrastre, las redes «son más susceptibles de engancharse en la infraestructura» de cada aerogenerador, lo que «resulta peligroso». Este riesgo «no existe» con las artes fijas, o no se ha constatado un aumento «sustancial» del mismo.
Consideraciones finales
De ahí la conclusión de que «es improbable que se produzca una coexistencia efectiva entre las artes de pesca de arrastre y los OWF utilizando infraestructura tradicional de OWF», prosigue, en referencia a los polígonos offshore (OWF es offshore wind farm). Estos expertos, utilizando los datos recabados, proyectan una reducción del 76% del esfuerzo pesquero junto a los parques eólicos. Con el matiz de que, para el caso de las redes que no tocan el fondo, «las artes pelágicas pueden ser menos susceptibles de engancharse en cimentaciones y cables, pero los buques tienden a ser grandes, lo que potencialmente dificulta la maniobrabilidad alrededor de la infraestructura».
«En términos generales —remachan el BIM y la ATU de Galway—, nuestros hallazgos sugieren que existe margen para la coexistencia entre los diseños actuales de OWF y las pesquerías con artes fijas, aunque persisten incertidumbres sobre las actividades de las embarcaciones pequeñas y los efectos sobre las especies pesqueras comerciales y los desembarques».
El pasado mes de mayo el Parlamento Europeo validó una resolución que puso en valor «los ejemplos exitosos» de convivencia entre ambas actividades como el uso de los parques para la acuicultura, pero pidió más investigación sobre el impacto ecológico y el potencial económico.
Suscríbete para seguir leyendo
- Reino Unido activa su plan de gestión del pulpo para explotar la «plaga» a escala industrial: sus lonjas facturan ya más de 1 millón de euros por día
- La dueña china de Conservas Albo proyecta pérdidas por el descenso en las capturas de atún y krill
- Depredadores terrestres en alta mar: «Capturábamos incontables tiburones. Hasta el punto de destruir el ecosistema»
- La flota teme una nueva expulsión en África por la falta de acuerdo con Mauritania: ya hay barcos repatriados y a la venta
- La conserva gallega vuelve a importar sardina marroquí tras más de 100 días del veto de Rabat
- El «DSV Commander» renueva el tren de fondeo de Canido tras extraer más de 100 muertos del siglo XX
- El marisqueo vigués prueba que «sí se puede» regenerar los bancos: «Ojalá O Areíño sirva para motivar a otras cofradías»
- La Xunta da el visto bueno ambiental a la futura planta de Profand en Cambre