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Flota tangonera

La pesca confía en un desbloqueo «inminente» de las negociaciones en Argentina: «No podemos repetir el parón del año pasado»

«Estamos en un escenario muy distinto, hay un preacuerdo informal» que las empresas confían ratificar el lunes

Son en torno a 60 los buques de capital gallego pendientes de las negociaciones

Flota tangonera, amarrada en un puerto argentino. |

Flota tangonera, amarrada en un puerto argentino. | / Cedida

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

La de langostino o gambón es una de las principales pesquerías para la flota de capital gallego en el caladero argentino. El año pasado, según los datos oficiales de la Subsecretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, los muelles del país computaron 186.953,7 toneladas descargadas de esta especie, un 16% menos que el ejercicio anterior, debido al enrevesado conflicto entre las cámaras armadoras y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU). Los en torno a 60 buques tangoneros —se les denomina así por los tangones para desplegar los aparejos— participados por capital gallego estuvieron meses parados, hasta que un acuerdo cogido con pinzas puso fin al parón.

Aquel pacto se alcanzó con el compromiso de negociar un convenio de estabilidad este año, pero está costando alcanzarlo y la flota tenía que haber salido a la mar hace dos semanas. «Las cámaras empresarias tienen la voluntad. Solo falta que la representación sindical demuestre la convicción y la responsabilidad necesarias», destacaron el pasado martes, en un comunicado conjunto, las patronales Capip (Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras), Capeca (Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina) y CEPA (Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas). «No podemos repetir el parón del año pasado», indicó ayer, a preguntas de FARO, uno de los principales directivos de la industria gallega en el país.

Y, a tenor de lo que han apuntado a este diario desde otras tres compañías con base en Mar del Plata y Puerto Madryn, ese riesgo está descartado «al 99,9%». «Estamos en un escenario muy distinto, hay un preacuerdo informal [para la flota congeladora] que incluye una modificación del salario y, apenas se firme, seguramente se va a trasladar al sector fresquero», ha abundado el asesor de un cuarto grupo. La reunión que logró alumbrar este principio de acuerdo se celebró este miércoles en las oficinas de Buenos Aires de Iberconsa; el pacto podría plasmarse sobre papel el lunes. «Hubo un princpio de acuerdo con las Cámaras, quedando algunas formalidades legales para definir», ha comunicado el SOMU a sus asociados.

El año pasado el presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, fue una de las voces más críticas contra las posiciones del sindicato, que cuenta con un enorme músculo en el sector extractivo. «Cuando se hizo el convenio, que fue en 2005, y durante mucho tiempo, el kilo de langostino se vendía a 12 dólares. Y también había muchísima menos producción; hoy vale cinco dólares y pico. Ellos quieren que se les siga pagando mucho más y pescando mucho más. Y no se puede: no es que no queramos, es que no podemos», dijo durante una entrevista con FARO.

La capacidad instalada en la industria pesquera argentina de las empresas de capital gallego, o participadas por éste, es muy extensa. Destaca Conarpesa, en la que Worldwide Fishing Company (Wofco) tiene el 47,82% del capital, con una veintena de buques (congeladores y fresqueros). Pero también Grupo Iberconsa, Nueva Pescanova, Grupo Profand o Vieirasa. Profand, a través de la joint venture Pesantar —una alianza con Newsan Food—, está construyendo en Nodosa y arrastrero congelador para merluza negra con el que reemplazará al Echizen Maru. El sector ya vivió un 2024 convulso ante las continuas dilaciones por parte del Ejecutivo de Javier Milei en la asignación de los CITC de merluza común o hubbsi.

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