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De Argentina a Vigo para volver a nacer: el pesquero «Carolina P» ya navega hacia su reforma

Es un buque arrastrero que pertenece a la argentina Estrella Patagónica. Su «hermano», el «Anabella M», ya fue reformado en Galicia el año pasado

El pesquero «Carolina P»

El pesquero «Carolina P» / EPSA

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

El buque arrastrero congelador Carolina P fue construido en las instalaciones de la desaparecida Construcciones Navales Santodomingo, en Vigo, donde hoy se ubica el corazón gallego de Grupo Armón. Fue entregado en el año 1987, con 74 metros de eslora y 1.369 GT (arqueo bruto o gross tonnage), dotado con un motor Deutz Barreras.

Portó bandera española hasta el año 1995, cuando fue exportado a Argentina a la vez que el Amable Márquez Álvarez, ahora con el nombre Anabella M. Esta pareja de buques pertenece a la compañía Estrella Patagónica (EPSA), proveedora de referencia de la industria gallega con base en la provincia de Chubut. Y cliente fiel, pese a la distancia, del naval gallego.

El Carolina P se dirige ahora a Vigo procedente de Puerto Madryn, una travesía que previsiblemente rematará la próxima semana, el 5 de mayo. Navega en dirección a nuevos horizontes, también en lo que se refiere a su estructura: será sometido a intensos trabajos de reforma como por los que su hermano, el Anabella M, el año pasado, entre el carro del astillero Nodosa y el muelle de reparaciones de Bouzas.

No es habitual que estos barcos acudan a reparar a Galicia debido a la distancia, pero el naval continúa mostrando músculo en el segmento de reparaciones. En Vigo continúa, por ejemplo, el Isla Edén, de Pesquera Cisne, con puerto base en Valparaíso. Más de 6.500 millas náuticas de navegación para recalar en Bouzas, donde está siendo sometido a trabajos de renovación y redistribución del parque de pesca.

EPSA

Amable Márquez Álvarez, el empresario que dio nombre al buque que ahora es Anabella M, fue un armador de Bouzas. Y un habitual del astillero Hijos de J. Barreras. Allí mandó construir pesqueros como el José-Carlos (1961) o María Oliva (1962), si bien también estuvieron operativos buques bajo el nombre de Amable Márquez o Irene Álvarez.

Eran otros tiempos: se contaban por decenas los armadores de esta villa viguesa. Estaban los Gestoso, Constante Leirós, Ubaldino Leirós, los Montenegro, Pesquerías Paulino Freire, Casiano Veiga... Y un sinfín de buques, casi todos con apellidos en el casco, y muchos con apelativos de tipo Begoñita Maruxa Montenegro.

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