Estudio
¿Rape negro o blanco? ¿Qué especie de atún? El etiquetado erróneo del pescado le cuesta 320 millones de euros a los consumidores españoles
Investigadores de la Universidad de Cantabria realizan el primer estudio que evalúa el impacto económico del «mislabeling» en los productos del mar, que para Anfaco-Cytma está «sesgado» y «no es representativo»
Cifran en 683,3 millones el valor anual del consumo afectado

Una pescadera muestra un corte de atún desde su mostrador. / Zowy Voeten
Ningún consumidor está exento de caer en el engaño del mislabeling, la práctica de colar información falsa, exagerada o incorrecta en el envase de un producto, incluidos los del mar. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha puesto el foco en ellos con un proyecto que usará «tecnología nuclear» para prevenir el fraude en su comercialización. Una problemática y un impacto que por primera vez se han cuantificado en España, a través de un estudio desarrollado por los investigadores José Luis Fernández, Ignacio Llorente y Rubén Aldaco, de la Universidad de Cantabria, publicado en la prestigiosa revista Marine Policy.
El artículo concluye que esta mala praxis, involuntaria o intencionada, está menguando, o al menos así lo indica «la ligera tendencia lineal a la baja» que se manifiesta en los últimos años. No obstante, el valor anual de las compras de pescado y marisco con etiquetados erróneos asciende a 683,3 millones de euros al año, con una pérdida económica directa para las familias de 320,1 millones, lo que equivale a aproximadamente el 7% de su gasto total en las cinco grandes categorías de especies marinas analizadas.
Los investigadores evalúan el impacto del mislabeling en España a partir de la revisión sistemática de 14 estudios previos, publicados entre 2008 y 2021, y de los datos de consumo de los hogares. El descenso de esta práctica se atribuye a una posible mejora en el control normativo y en la trazabilidad, aunque los autores también sugieren que ese descenso puede deberse a que los estudios más recientes emplean muestras más amplias y representativas.
Según los resultados, la mayor tasa de etiquetado erróneo se da en el rape (32,5%), seguido de escómbridos como el atún, el bonito y la caballa (22,7%), gádidos como el bacalao o la merluza (17,5%) y en menor medida pequeños pelágicos como la sardina (7,9%) y los salmónidos (3,3%). El análisis identifica además los puntos más vulnerables de la cadena comercial, siendo los productos del mar de las pescaderías y los mercados tradicionales los que registran la incidencia más alta (29,1%), por delante de los supermercados e hipermercados (18,4%). En cuanto al formato, las conservas y preparados presentan una mayor tasa (24,3%) que los congelados (21,3%) y los frescos (17,3%), lo que refuerza la idea de que «cuanto mayor sea el nivel de procesamiento, mayor será la incidencia de fraude».
Una estimación «conservadora»
Los cinco grupos de especies marinas evaluados concentran el 49% del gasto total en productos del mar de los hogares españoles. Para reducir el impacto del etiquetado erróneo, los autores recomiendan «mejorar la trazabilidad de los productos, un mayor control sobre el cumplimiento de las normas legales de etiquetado, con más inspecciones de toda la cadena de valor, así como más campañas de sensibilización dirigidas a los compradores o consumidores de productos del mar para aumentar su conocimiento y favorecer la transparencia».
Las tasas medias se calcularon utilizando el método jackknife resampling, que ayuda a corregir sesgos y permite calcular intervalos de confianza. Los investigadores consideran que su estimación es «conservadora» porque no abarca a otros grupos de especies relevantes sin estudios específicos, «como peces planos, cefalópodos o bivalvos», y tampoco se tiene en cuenta el consumo en restaurantes, «donde el etiquetado erróneo puede alcanzar tasas más elevadas».
Posición del sector
Para el secretario general de Anfaco-Cytma, Roberto C. Alonso, «el estudio no es representativo» y censura que los resultados vienen de otros informes previos que «alcanzan conclusiones hiperbólicas». «El propio estudio lo cita, al comentar que debería incrementarse el número de muestras, y que obtener ratios generales así es muy difícil», argumenta.
Desde la asociación con sede en Vigo resaltan que, gracias al trabajo llevado a cabo por su laboratorio, «de referencia», pueden concluir que más del 99% de las 130.000 muestras que analizan cada año «son correctas en lo tocante al ADN de las especies por PCR». «Tampoco puede ponerse en duda el sistema de control oficial europeo, líder mundial en seguridad alimentaria», añade Alonso, que reconoce la existencia de incumplimientos, pero que son «puntuales e infrecuentes».
«Este tipo de estudios están sesgados, no son representativos y adolecen de representar la realidad del mercado», concluye el secretario general de Anfaco-Cytma.
Suscríbete para seguir leyendo
- No cojas pájaros del suelo: la Sociedad Española de Ornitología recuerda lo que debes hacer si encuentras una cría fuera de su nido
- Hallan con vida a la vecina de Beade desaparecida desde el domingo por la tarde
- «Las primeras medidas para reducir las bajas laborales irán este mes. Estoy seguro de que bajarán las cifras»
- Una plantilla de 70 personas, entre ellos 30 socorristas, se ocupará este verano del parque acuático y complejo de Monterrei
- La Comisión Europea plantea que los aeropuertos de Oporto y Santiago no puedan ofrecer ayudas a las aerolíneas
- Muere un conductor al caer al vacío desde el viaducto de la A-52 en Melón cuando su camión hizo la tijera
- El metal de Pontevedra cierra un preacuerdo «histórico» con un alza salarial del 15%
- Nuevo paso para que se pueda viajar en AVE desde Galicia a otras comunidades del Norte sin pasar por Madrid