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Descarbonización

Un estudio de Bruselas cifra en 19.300 millones de euros el coste para reducir las emisiones de la flota en 2050

El informe, encargado por la DG Mare, aconseja por primera vez una hoja de ruta para limitar las emisiones CO2

Apuesta por reducciones de forma progresiva y señala la financiación como «un cuello de botella crítico» para renovar embarcaciones

Uno de los pesqueros de larga distancia que operan desde Vigo. En este caso, el «Prion», en la salida hacia Malvinas a comienzos de año

Uno de los pesqueros de larga distancia que operan desde Vigo. En este caso, el «Prion», en la salida hacia Malvinas a comienzos de año / Alba Villar

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

La Comisión Europea quiere que en el año 2050 las emisiones de los pesqueros comunitarios sean nulas. Pese a que los armadores y sus representantes lo ven como una quimera por la falta de una tecnología madura y de espacio en sus buques, el camino hacia la descarbonización del sector está en marcha desde Bruselas. Para impulsarlo, el equipo de Costas Kadis cuenta con el apoyo de la Asociación para la Transición Energética (ETP, por sus siglas en inglés), una plataforma de colaboración para acelerar la transición energética en la pesca y la acuicultura que participa en la elaboración de una hoja de ruta clara para la industria. Un camino que se empieza a despejar: un estudio encargado por la CE aconseja limitar las emisiones CO2 de forma progresiva y estima 19.300 millones de euros de coste para la adaptación de la flota a mediados de siglo.

El informe, encargado por la Dirección General de Asuntos Marítimos y Pesca (DG Mare), analiza la situación actual del sector en lo que respecta a las emisiones de gases de efecto invernadero actuales, la tasa de renovación de barcos o las tecnologías de cara a llevar adelante la descarbonización. Sobre la primera parte, revelan que cada año se reemplazan en la UE menos de un 1% de todas las unidades pesqueras en activo y que las emisiones directas se redujeron un 40% desde 2005, principalmente debido a la merma de la flota en la mayoría de países. Solo en el caso de la provincia de Pontevedra, que ya tiene los buques más antiguos de la España peninsular, en 2005 había más de 3.000 embarcaciones y a cierre de 2024 eran 1.841.

A lo largo de las 320 páginas del estudio, calificado por Bruselas como «histórico», los autores ofrecen «por primera vez» un conjunto de posibles vías para alcanzar la ansiada neutralidad climática. De hecho, la propia DG Mare respalda los resultados, al citar que el trabajo «servirá de base para la próxima hoja de ruta de la Comisión» en la materia. Pero, ¿qué hallazgos han detectado los autores? El principal está en la solución idónea para alcanzar el objetivo de 2050: una limitación progesiva de las emisiones de CO2, lo que alcanzará un coste global para ese año de 19.300 millones.

Escenarios

Para llegar a esa conclusión, se evaluaron estrategias rentables y tecnológicamente viables para lograr reducciones significativas de la contaminación, con soluciones proyectadas incluso para 2030 o 2040 y centrándose en cubrir el mayor número de flota posible, abarcando la de pequeña escala, la flota de altura y la de larga distancia.

En este sentido, se plantearon cinco posibles escenarios, que van desde dejar las cosas tal y como están (business as usual), algo inviable por las emisiones actuales, a apostar al 100% por la innovación tecnológica. El elegido por los investigadores es el número 4, el que plantea límites de CO2 progresivos, ya que «alcanza el objetivo de cero emisiones netas para 2050» y «se sitúan en el 87% con respecto al escenario de referencia en 2030 y en el 63% en 2040». De hecho, para finales de década ya se estima un coste de 615 millones de euros en base a este plan.

«Este escenario se sitúa dentro de los límites de lo que es posible desde un punto de vista técnico, teniendo en cuenta las barreras en cuanto a madurez tecnológica, capacidad de los astilleros y disponibilidad de combustible», apunta el estudio, que recoge que ofrece una reducción de emisiones «robusta».

Sin embargo, el análisis realizado, que se apoyó también en consultas realizadas a los miembros del ETP, refleja que hacer realidad la hoja de ruta que marca este escenario «requiere un cambio significativo con respecto a las prácticas actuales», en especial en lo que tiene que ver con «la necesidad de intervenciones políticas». Y es que el informe apunta que «la transición se enfrenta a obstáculos estructurales».

Renovación de flota

Uno de los temas que aborda el informe es el de la renovación de flota y los problemas que existen actualmente para poder llevarla a cabo. La rigidez de la normativa comunitaria a la hora de negar ayudas al entender que se fomenta la sobrepesca choca con la necesidad de barcos más grandes para adaptarse a la descarbonización. «La construcción de nuevos buques es clave para facilitar la transición», explica el informe, que también recuerda la existencia de «un potencial de crecimiento para los astilleros de la UE».

Pese a que se habla de «ajustes» en la Política Pesquera Común (PPC), los investigadores señalan que la financiación es «un cuello de botella crítico» para renovar embarcaciones. «Sin un apoyo político específico e instrumentos de reparto de riesgos, los incentivos a la inversión por sí solos no permitirán alcanzar la escala de renovación de la flota prevista», señala el estudio entre sus conclusiones, en las que también insisten en la necesidad de una estrategia «que mantenga un equilibrio entre la capacidad de la flota y el esfuerzo pesquero sostenible en los Estados miembros».

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