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La flota gallega inicia la campaña en Malvinas tras los buenos datos científicos del calamar: «Estamos volviendo a la normalidad»

Los buques llevan medio mes de faena, con unas 40 o 45 toneladas al día

El análisis previo del caladero deja una biomasa de un 35% más, con una estimación de 41.725 toneladas

El arrastrero «Hadassa Bay» trabajando en el caladero de Malvinas

El arrastrero «Hadassa Bay» trabajando en el caladero de Malvinas / Falklands FishOps

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

La flota gallega que trabaja en aguas de Malvinas inició la campaña el pasado 22 de febrero. Es la primera de las dos que se hacen al año y suele ejercer de termómetro para un recurso, el calamar Loligo, clave para la industria transformadora de la comunidad. La inestabilidad que se vive en el caladero en los últimos años ha preocupado al sector de forma considerable y 2026 se perfila como el curso de la reválida: o se confirma un paulatino declive o se consolida, aunque sea tímidamente, la recuperación observada el año pasado, cuando se alcanzaron unas 56.000 toneladas. El resultado, por el momento, apunta más a esto último. En el medio mes que va de faena, los 16 barcos promedian entre 40 y 45 toneladas al día, al calor de los buenos datos científicos que estiman un incremento en la biomasa de calamar. «Estamos volviendo a la normalidad», apuntan fuentes del sector.

Uno de los arrastreros que forma parte la flota, el Monteferro, fue el encargado de llevar a bordo a los expertos entre el 3 y el 18 de febrero, realizando un total de 64 arrastres científicos y 11 arrastres comerciales. Según el departamento de Recursos Naturales de las islas, el objetivo principal era obtener una foto de cómo está la biomasa de Loligo antes del inicio de la primera temporada. Y los resultados fueron positivos: la estimación habla de un stock de 41.725 toneladas (resultante de un intervalo de confianza del 95% de entre 34726 y 60.190 toneladas), lo que supone un incremento de casi el 35% respecto a los datos recabados hace un año (cuando se detectaron 31.048 toneladas).

Con esto como base los buques iniciaron la campaña con unas altas capturas durante los primeros días, llegando a las 100 toneladas diarias, para bajar en los siguientes días a valores más normales, es decir, de una campaña positiva. «Estamos contentos ya no solo por la cantidad, sino por los tamaños, que en las últimas campañas habían bajado un poco», explican las fuentes de los armadores consultadas, que celebran que también existe «optimismo entre las tripulaciones» por el tras 15 días de trabajo.

«Cabe destacar que los calamares eran más grandes en 2026 en comparación con la primera temporada de 2025», apuntaron los científicos en el informe publicado por Recursos Naturales, citando que los ejemplares capturados en la prospección se situaban entre los 9,74 y los 10,83 centímetros, en función de si eran hembra o macho y de su posición dentro de la conocida como Loligo Box, siendo de menor tamaño más al norte.

De mantenerse las capturas, la flota estaría ante una buena e ilusionante primera campaña, aunque será en la segunda en la que se tendrá que refrendar la salud del calamar. La recuperación sería vital para las armadoras, ya no solo por la importante inversión realizada en nuevos buques, sino también por la incertidumbre que genera el conflicto en Oriente Medio en cuanto a la escalada de precios de los carburantes.

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