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Naufragio

La defensa de Padín y Nores pide a la Ciaim que divulgue los votos particulares del informe del «Pitanxo»

Al menos un miembro del Pleno emitió una valoración discrepante contra las conclusiones del estudio, que achaca las causas del siniestro a negligencias del capitán y la armadora del pesquero

El naufragio se asoma a su cuarto aniversario sin fecha todavía de juicio

Tripulantes del «Villa de Pitanxo», tras un simulacro realizado en 2017

Tripulantes del «Villa de Pitanxo», tras un simulacro realizado en 2017 / Ciaim

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

El informe 03/2024 de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim) fue aprobado por el pleno de esta entidad el 23 de octubre de 2025, tres años y medio después del naufragio al que ha procurado dar una explicación a lo largo de sus 173 páginas: el del pesquero Villa de Pitanxo, con matrícula y folio VI-5 5-03 y propiedad de Pesquerías Nores Marín. Sus conclusiones apuntan sin ambages a una responsabilidad del capitán del barco y a la empresa, que ya tienen la condición de investigados (imputados) por la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Eso sí, no todos los miembros del pleno de la Ciaim suscribieron las conclusiones de este análisis, que fue sin duda controvertido. No en vano, fue sometido al escrutinio de este órgano de decisión en al menos siete ocasiones —entre octubre de 2024 y abril de 2025— antes de su divulgación pública y entrega a los juzgados, como divulgó FARO.

La representación legal de la armadora y del capitán, Juan Enrique Padín, fue muy crítica contra este informe —también contra la pericial realizada a petición del juez Ismael Moreno—, al que ha achacado basarse en «especulaciones» para «arribar a conclusiones incorrectas». Y los abogados, de AMYA, quieren ahondar en esas supuestas grietas dentro del pleno de la Ciaim. Según han indicado fuentes de este despacho, han presentado un escrito de apelación para que se requiera a la Comisión de Investigación «que aporte al juzgado los votos particulares que, según su secretario, fueron emitidos por miembros o algún miembro discrepando de las conclusiones del informe». Es una apelación pendiente de contestación. La fase de instrucción, a las puertas del cuarto aniversario del hundimiento, todavía no se ha cerrado media docena de prórrogas después.

El pleno de la Ciaim está compuesto por un presidente, vicepresidente y secretario, con seis vocales y otros tantos suplentes. El informe que aprobaron el pasado octubre expone que el pesquero se fue al fondo por una pluralidad de causas vinculadas entre sí, y no fortuitas. La Ciaim concluyó que el Villa de Pitanxo espichó el aparejo —se llenó de sedimentos y lodo— durante la maniobra de virada (recogida); que quedó escorado a babor en medio de un «fuerte temporal», durante el cual continuó sus trabajos de pesca; que navegaba sobrecalado por un sobrepeso que comprometía su estabilidad derivado de obras irregulares a bordo; que Padín ejecutó esa virada sin «valorar debidamente» que el buque ya estaba comprometido, muy escorado a babor, y que lo hizo con el trancanil (tolva de desperdicios) y el desagüe abiertos; que forzó el motor hasta tal punto que lo reventó.

Y que fue así, sin gobierno, sin estanqueidad, con el pesquero sin posibilidad alguna de adrizamiento y una dotación a la que se avisó tarde de la emergencia —así lo expone el análisis de los técnicos— que el Pitanxo desapareció entre las olas. El informe confirmó, asimismo, los puntales de la investigación realizada por FARO, que había probado ya el mismo año del siniestro que el pesquero de Nores tenía prohibido faenar en zonas de formación de hielos, como es el caladero de Terranova. El mismo día que al Villa de Pitanxo se le comunicó que no podía operar en ese tipo de áreas de engelamiento, el 9 de marzo de 2018, salió de Vigo a pescar a una zona de engelamiento; lo haría otras 18 veces más. Fallecieron en el siniestro, el 15 de febrero de 2022, 21 de los 24 tripulantes que iban a bordo esa noche. Los cadáveres de 12 de ellos no aparecieron nunca.

La iglesia de Santa María do Porto de Marín celebrará el sábado, 21 de febrero, una misa por las 21 víctimas y por «todas las personas que perdieron la vida en el mar». Será a las 18 horas. Antes tendrá lugar un acto en memoria de los fallecidos junto a la placa, en el Paseo Alcalde Blanco.

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