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El pesquero de los horrores: regresa a Vigo la herrumbre del «Santa Isabel»

El barco, con pabellón de Belize aunque registrado en Ucrania en la Organización Marítima Internacional, fue inmovilizado en 2023 por Capitanía por su mal estado

Lleva 35 tripulantes a bordo

El «Santa Isabel», hoy en la ría de Vigo

El «Santa Isabel», hoy en la ría de Vigo / Pablo Hernández Gamarra

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

Fue el año de los Juegos Olímpicos de Múnich, del Domingo Sangriento -o masacre de Bogside- en Irlanda del Norte, del estreno de El Padrino, del accidente del vuelo FAU 571 en Los Andes... El año en el que Estaleiros Navais de Viana do Castelo (ENVC), astillero público desaparecido en 2014 y ahora operativo bajo el nombre West Sea, entregó el Santa Isabel: 1972. El arrastrero congelador, con casi 85 metros de eslora y más de 2.200 GT (arqueo bruto o gross tonnage), continúa operativo, aunque a duras penas.

Ha tenido una trayectoria de lo más peliculera. En su historial constan distintas armadoras: Empresa de Pesca de Aveiro Lda., Santanas & Ferreira, Traz Peixe (las tres, de Portugal) y A.C. Fishing Co. Ltd., con sede en Seychelles. Esta última es la empresa que consta como su propietaria actual en la base de datos de la Organización Marítima Internacional (OMI). Claro que en este registro oficial figura como buque de pabellón de Ucrania -así consta también en el casco-, y no con el de Belize con el que este lunes arribó a un muelle de Vigo con una tripulación de 35 personas. La información relativa a la compañía es más que limitada: su dirección es, simplemente, «Victoria, Mahe Island, Seychelles».

En mayo de 2023, y tras un aviso de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF, por sus siglas en inglés), el Santa Isabel quedó inmovilizado en el muelle de Beiramar por orden de Capitanía Marítima. Una inspección a bordo detectó «deficiencias muy graves», además de tener a sus tripulantes con pagos atrasados, según denunciaron. Los inspectores, adscritos a la Dirección General de la Marina Mercante, descubrieron hasta 53 deficiencias, incluso estructurales.

Desde la Federación citaron entonces la corrosión generalizada, espesor deficiente de las chapas, estanqueidad crítica en algunas zonas, válvulas y bocas del sistema contraincendios inoperativas, sistemas de alarma, seguridad y abandono del buque inoperativos, equipos de navegación disfuncionales, luces de navegación fundidas, radiobaliza y cartas náuticas caducadas o chalecos sin luces.

Ficha del «Santa Isabel» en la base de datos de la IMO

Ficha del «Santa Isabel» en la base de datos de la IMO / LG

Reparación

Tras aquella inmovilización la armadora, de capital portugués, aceptó trasladar el Santa Isabel a un astillero, el de San Enrique, para proceder a una reforma en profundidad, aunque sus datos de posicionamiento reflejan que apenas estuvo en torno a un mes en esas instalaciones. A continuación estuvo amarrado en Rande y su señal -ni el AIS ni el VMS- no volvió a dar ninguna referencia hasta abril de este año, en Aveiro, ni siquiera durante el traslado desde la ría de Vigo al puerto portugués.

En los últimos cuatro meses ha estado faenando, o al menos ha navegado en zonas de pesca como los Grandes Bancos de Terranova, desde donde realizó una parada -el 13 de noviembre- en el puerto canadiense de Saint Pierre. Su última escala en tierra antes de llegar ahora a Vigo se produjo en Horta, ciudad portuaria de las Azores. A menos que haya descargado capturas en este último puerto, y no es previsible porque en Horta la dársena está enfocada en barcos recreativos, el Santa Isabel ha arribado a Galicia con faena de NAFO.

Según explicaron a FARO desde ITF, fue su departamento Fishsupport, en Londres, el recibió una petición anónima de ayuda en 2023 por parte de la tripulación embarcada en el arrastrero, que en aquel momento se encontraba descargando en un muelle de Chapela. En el texto la tripulación alegaba “falta de pago de salarios, falta de información y respuesta de la compañía a sus preguntas y reclamaciones y la intención de repatriarlos sin cobrar sus salarios y respetar sus derechos”.

En los detalles de la escala no consta información de cuál será el próximo destino de este pesquero de casi 54 años.

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