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Mar vigilará la venta de los excedentes del marisqueo para no superar topes

La Xunta regula esta comercialización que «refuerza económicamente a las cofradías» y que se tramita desde hace más de un año

Los pósitos tendrán una contabilidad aparte para un mayor control

Marisco en sus cajas en una lonja gallega

Marisco en sus cajas en una lonja gallega / Gonzalo Núñez

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

La ley de acompañamiento a los presupuestos de la Xunta para 2025 abrió hace un año la puerta a que las cofradías dispusieran de un ingreso extra: el de la venta de los excedentes de la actividad marisquea. Aquella noticia fue muy bien recibida por parte de las federaciones de pósitos, como es el caso de la pontevedresa, y ahora la Consellería do Mar ha iniciado la regulación de la actividad. En concreto, el Departamento que dirige Marta Villaverde publicó la semana pasada el proyecto de orden que, entre otras medidas, apunta a vigilar esta comercialización de marisco a través de un «seguimiento y control estadístico de los excedentes», asegurándose así que no se pasen los topes establecidos por persona o barco de marisqueo a flote y obligando a las cofradías a tener un «registro diferenciado».

La iniciativa activada bajo el mandato del anterior conselleiro, Alfonso Villares, se perfila como una forma de ayudar a las cofradías a afrontar sus gastos. «Una ocasión única», como señala el proyecto de orden, para que los pósitos puedan «ganar autonomía y solidez, así como incrementar su capacidad para financiar servicios comunes». Junto a ello, y al dotarse de más «estabilidad» gracias a estos ingresos, se busca que puedan «planificar a largo plazo».

Este excedente es la cantidad que se origina en un punto de control tras los procesos de selección y clasificación del marisco recolectado frente a las cantidades totales que se habían acordado extraer esa jornada por parte del colectivo. Pero esta demasía en ningún caso puede superar los topes marcados por el plan de gestión.

Así, con la idea de evitar que esto suceda, el proyecto de orden ahora publicado marca en su artículo 10 la necesidad de efectuar ese seguimiento y control. La cofradía implicada deberá aportar los datos concretos a la unidad estadística de la Consellería, por los medios que se determinen, de las cantidades totales registradas en los puntos de control por mariscadora o barco. Además, deberá tener ese «registro diferenciado para la contabilización y seguimiento de las cantidades recaudadas en la primera venta de los excedentes».

La Consellería podrá hacer auditorías de las cuotas de las cofradías que opten por esta práctica

A mayores, el documento también recoge en su artículo 7 que la cofradía deberá comprobar antes del inicio de la comercialización del excedente que no se superan los topes en la suma total de lo extraído ese día, mientras que en el 8 señala que la venta tendrá que hacerse en una lonja (o centro autorizado), que tendrá que establecer un código de proveedor específico.

Por otro lado, el proyecto recuerda que es la junta general de la cofradía la que deberá adoptar la decisión de incluir estos ingresos como recurso económico del pósito, además de incluir los excedentes en los planes de gestión trianuales. Y las cantidades obtenidas, además, tendrán que ser empleadas para «hacer frente a las obligaciones económicas» derivadas del plan de gestión, como son por ejemplo la vigilancia de los bancos marisqueros, la compra de semilla o las labores de supervisión en el punto de control.

La Consellería do Mar podrá realizar una auditoría de las cuentas de aquellas cofradías que opten por esta práctica, para verificar que se cumple con lo acordado en la orden.

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