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La empresa acusada de «abandono» de tripulantes en Mindelo es de A Guarda

La organización internacional ITF cifra en más cuatro los marineros afectados por los impagos desde el mes de mayo y se encuentra en negociaciones con la armadora

Imagen de archivo del «Novo Ruivo» en el puerto de Vigo.

Imagen de archivo del «Novo Ruivo» en el puerto de Vigo. / JDAP / Shipspotting

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

En el muelle de Bouzas hay media docena de inmuebles alargados, dispuestos a tiro de piedra del agua, en los que te encuentras con un portón de acceso cada cuatro o cinco pasos. No hace falta entrar en el perímetro portuario para verlos. Tras cada uno de esos portones hay locales —son de la Autoridad Portuaria de Vigo— están arrendados en régimen de concesión a empresas armadoras, en su mayor parte, para que puedan guardar aparejos, equipos o pertrechos. Uno de ellos lo utiliza una empresa con domicilio social en Viana do Castelo, Somar Produtos do Mar Lda., que cuenta con un pesquero operativo de pabellón portugués. Ese barco, palangrero de superficie, se llama Novo Ruivo, entregado en el año 2004 y con puerto base en la misma localidad del norte luso. Lleva amarrado en la terminal pesquera de Mindelo desde mediados del mes de septiembre y, apuntan fuentes del sector, «no tiene pinta de que vaya a salir». Al menos de inmediato.

La Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF, siglas de International Transport Workers’ Federation) lo ha incluido en el listado de buques «abandonados» por la armadora, aunque se encuenrra en negociaciones con ella. A bordo hay más de cuatro tripulantes de diferentes nacionalidades que, abunda esta organización, llevan siete meses sin cobrar. La propiedad de Somar Produtos do Mar —FARO no ha podido contactar con la empresa— es gallega, de A Guarda. En concreto, la ITF lo tiene catalogado como un pesquero en situación de «abandono de las responsabilidades del armador».

Derrota del «Novo Ruivo» desde el 1 de mayo

Derrota del «Novo Ruivo» desde el 1 de mayo / LG

La denuncia fue activada con fecha del 1 de mayo, sin que desde entonces los tripulantes hayan tenido noticias de la empresa, indican fuentes conocedoras de esta situación; algunas de ellas apuntan a una situación de «maltrato», que no ha sido confirmada por la ITF. Como se puede comprobar con la señal del dispositivo de geolocalización AIS, el Novo Ruivo estuvo faenando desde primavera hasta mediados de septiembre sin ir a puerto. El 28 de julio permaneció abarloado durante algo más de dos horas a un buque tanque de pabellón de Singapur, el Success 9, previsiblemente para repostar en alta mar (la práctica se conoce como offshore bunkering).

Este palangrero consta en las bases de datos de buena parte de las organizaciones de gestión pesquera donde es habitual esta arte de pesca, como la de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), la Commission for the Conservation of Southern Bluefin Tuna (CCSBT) o la Comisión de Pesca del Pacífico Occidental y Central (WCPFC). En el ejercicio 2023, por ejemplo, el buque trabajó bajo la gestión de una armadora de Walvis Bay (Namibia), Tidle Wave Investments, aunque sin cambiar la propiedad.

Son decenas los casos abiertos a día de hoy por la ITF por abandono de tripulaciones, la mayoría de los cuales se corresponde a barcos que utilizan banderas de conveniencia como Panamá, Sierra Leona, Belice, Palaos o Antigua y Barbuda. El grueso de los marineros afectados es de Indonesia, país del que se nutren las mayores industrias pesqueras extractivas del mundo.

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