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La Interpol colabora en un golpe al tráfico ilegal de aletas de tiburón con destino a China

EE UU y Perú incautaron 9,3 toneladas en el país sudamericano

Parte del cargamento incautado. |  Interpol

Parte del cargamento incautado. | Interpol

REDACCIÓN

Vigo

La flota pesquera de palangre de superficie gallega es la principal de la Unión Europea. Se dedica a la captura de pez espada y tiburón, siendo dos las especies que capturan, el marrajo y la tintorera. Aunque tienen una de las reglamentaciones más estrictas, su actividad, sobre todo en lo que respecta a los tiburones, es de las más perseguidas y criticas desde las organizaciones medioambientalistas. Y sus representantes se quejan, a menudo, del exceso de celo que hay con ellos y el poco que hay en otras latitudes, donde la pesca se realiza de una forma menos sostenible. Un ejemplo de ello se vivió esta semana en Perú, donde la Interpol ha colaborado en un golpe al tráfico ilegal de aletas de tiburón con destino a China.

Según informó la Organización Internacional de Policía Criminal, el país sudamericano y EE UU llevaron a cabo una gran incautación de 9,3 toneladas del producto, valoradas en 11,2 millones de dólares (9,7 millones de euros al cambio), en una operación en la que se detuvieron a tres integrantes de una red criminal transnacional.

Las aletas eran compradas a pescadores ecuatorianos y su documentación se falsificaba, se almacenaban en Callado y luego se enviaban a China.

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