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Mueren en la misma semana los padres de Mari Carmen, la tripulante desaparecida en el «García del Cid»

El padre, de 68 años, fue enterrado el viernes en Cangas; el sepelio de su madre, de 64, será mañana martes

La trabajadora tenía 43 cuando fue vista por última vez a bordo del oceanográfico

María del Pilar Montejano y José Luis Fernández, padres de Mari Carmen.

María del Pilar Montejano y José Luis Fernández, padres de Mari Carmen. / Pompas Fúnebres Morrazo

Lara Graña

Lara Graña

Luis o do Tractor y María del Pilar perdieron a su hija Mari Carmen en algún momento entre el 9 y el 10 de septiembre de 2023 a unas veinte millas de la costa de Gandía. Iba embarcada como camarera a bordo del buque oceanográfico García del Cid, adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en el que denunció haber sufrido una violación.

Mari nunca apareció. Sus padres nunca han podido saber cómo fueron las últimas horas de su hija y por qué dejó escrito, en una libreta en su camarote, aquel «nadie hace nada […] si no me encontráis, me tiré por la borda. Os quiero mucho». Luis y María del Pilar han fallecido en las últimas horas, según pudo saber FARO: él fue enterrado el pasado viernes en la parroquia canguesa de Darbo y a la mujer la inhumarán mañana martes.

El padre de la trabajadora del CSIC, de 68 años, falleció de manera súbita, según indicaron fuentes municipales, mientras que la madre, de 64, llevaba un tiempo enferma. Les sobreviven otros tres hijos. La ley vigente (Código Civil) no permitirá declarar el fallecimiento de Mari Carmen hasta que hayan pasado diez años de su desaparición, teniendo en cuenta que el barco no sufrió ningún accidente y la edad de la trabajadora: si hubiese tenido más de 75 años al momento de ser vista por última vez el Código Civil habilitaría esa declaración de fallecimiento pasados cinco años.

García del Cid.

García del Cid. / CSIC

La desaparición de Mari Carmen fue investigada por la Guardia Civil e instruida por un juzgado de Gandía, que cerró el caso al no apreciar elementos constitutivos de delito pese a no haber realizado diligencias en sede judicial, como denunció el abogado de la familia. La Audiencia Provincial hizo lo propio después y dio carpetazo definitivo al caso penal.

Tampoco trascendió un proceso de responsabilidades internas en el propio CSIC, al que Carmen había solicitado un cambio de centro de trabajo dado que el varón al que había denunciado nunca dejó de trabajar en el buque, con convenio laboral propio. El García del Cid fue vendido por poco más de 14.000 euros para chatarra. Su plantilla fue sometida a un despido colectivo.

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