Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los países nórdicos rechazan el recorte propuesto por la UE y los científicos para evitar la sobrepesca de caballa

Bruselas denuncia «graves desacuerdos» entre los miembros de la Comisión de Pesca del Atlántico Nordeste por la sostenibilidad de la pesquería

Confirma que la mayoría de ellos se han opuesto al tijeretazo del 70% planteado para 2026, a pesar de las «alarmantes recomendaciones» del ICES

Pescadores del Cantábrico Noroeste cargan las capturas de caballa del barco a tierra.

Pescadores del Cantábrico Noroeste cargan las capturas de caballa del barco a tierra. / ESTEBAN COBO

Vigo

La Unión Europea está sola en la gestión sostenible de la pesca de caballa, una de las especies clave para el sustento de la flota gallega y que ha visto reducida su biomasa considerablemente en los últimos años. Según expuso hace unas horas a través de un comunicado, la mayoría de los miembros de la Comisión de Pesca del Atlántico Nordeste (en la que se integran Dinamarca, en lo que respecta a las Islas Feroe y Groenlandia, así como Islandia, Noruega, Rusia y el Reino Unido) han tumbado la propuesta del Gobierno de Von der Leyen de ajustar el Total Admisible de Captura (TAC) de este recurso a las recomendaciones del Consejo Internacional para la Exploración del Mar. Un duro recorte del 70% que reduciría sus posibilidades pesqueras de las 576.958 toneladas de 2025 a las 174.357 de 2026, y que el grueso de los socios extracomunitarios no está en absoluto dispuesto a asumir.

«La UE está profundamente preocupada», advierte la nota, que habla de «graves desacuerdos» en torno a la sostenibilidad de la pesquería. «Esto provocará una grave sobrepesca de la caballa, la población más importante del Atlántico Nordeste, que ya se encuentra por debajo del nivel mínimo de sostenibilidad», sentencia.

La oposición manifestada por los estados ribereños no europeos y la incapacidad de los Veintisiete de apretarles para que se comprometan con el bienestar del recurso ponen a la Unión Europea una vez más entre la espada y la pared, teniendo en cuenta que, si se mantiene en su posición, tendrá que reducir drásticamente el cupo de caballa disponible el año que viene para la flota comunitaria, mientras los barcos de los terceros países con los que comparte su gestión no asumen ese compromiso. O en otras palabras, siguen contribuyendo a la depredación. Solo en el último lustro, como divulgó FARO, la caballa arroja un agujero de un millón de toneladas que estas últimas embarcaciones han sobrepescado, cantidad que fue a parar al bolsillo de estas flotas en perjuicio de la economía pesquera de España y el resto de estados miembros.

Desacuerdo también por la bacaladilla

La reunión anual de NEAFC (siglas en inglés de la Comisión de Pesca del Atlántico Nordeste) también concluyó sin un acuerdo sobre el reparto de la bacaladilla, especie para la que Bruselas pidió de nuevo seguir las recomendaciones científicas teniendo en cuenta su delicada situación. En este caso, los científicos aconsejan reducir un 41% su TAC, desde los 1,44 millones de toneladas de 2025 hasta las 851.344 de 2026.

Del mismo modo, el Ejecutivo comunitario lamenta que la falta de apoyo a la prohibición del transbordo, actividad restringida en la mayoría de las aguas nacionales de los socios, «socava gravemente la lucha contra la pesca ilegal y no reglamentada y la sostenibilidad de las poblaciones». «La fuerte resistencia al despliegue de medios de inspección para controlar esta práctica amenaza con agravar aún más la situación en la zona», subraya en este sentido.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents