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Los comedores escolares podrán dar solo una ración semanal de pescado

Consumo desoye la reclamación del sector y mantiene la restricción en los menús

Anfaco logra retirar el «castigo» a túnidos o especies de palangre al descartar el efecto del mercurio

Niños en un comedor escolar de Vigo

Niños en un comedor escolar de Vigo / Alba Villar

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Lara Graña

Lara Graña

Vigo

En noviembre de 2024, último mes del que existen datos oficiales, el consumo per capita en Galicia de proteína marina —en cualquiera de sus formatos o especies— fue de poco más de dos kilos; en el mismo mes pero de 2022, también de acuerdo a los registros del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, había rozado los tres.

La penetración de los productos pesqueros en los hogares continúa en horas muy bajas, en un descenso sin freno espoleado por la presión de los precios o los nuevos patrones de consumo. No fue atendida por el Gobierno la petición de una rebaja fiscal, fijando un IVA superreducido (del 4%), para animar las ventas. Y tampoco han sido escuchadas ahora las alegaciones de toda la industria para impedir que los comedores escolares puedan servir una única ración por semana. Porque es lo que podrán hacer: la programación de los menús quedará como estaba, con una pauta «de una a tres raciones por semana», contraria a las recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), como consta en el borrador definitivo de la norma, al que ha tenido acceso FARO. El decreto será aprobado previsiblemente en el Consejo de Ministros del día 22.

La propuesta legislativa arranca en septiembre de 2022. Asociaciones como Anfaco, Conxemar o Fedepesca intentaron su modificación, como desveló este periódico, para no limitar el consumo de pescado en los comedores, que es a efectos prácticos lo que va a permitir este decreto «de seguridad alimentaria y nutrición, para el fomento de una alimentación saludable y sostenible en centros educativos».

La norma lleva la firma conjunta de cinco ministerios: el de Derechos Sociales y Consumo, Educación, Juventud e Infancia, Sanidad y el de Pesca. Precisamente la Aesan está adscrita al primero de ellos, el que preside Pablo Bustinduy, y sus recomendaciones son claras. El último informe de su comité científico sobre propuestas semanales de consumo de alimentos, también de 2022, fijó, en base a la «evidencia científica», la necesidad de llegar a «3 o más raciones/semana de pescado, priorizando el pescado azul y las especies con menor impacto ambiental». Sus propias recomendaciones no serán de obligado cumplimiento, en definitiva, en los comedores de los colegios públicos, concertados y privados.

A favor y en contra

La norma establece también la prioridad del «pescado azul y blanco de forma alterna», aunque «se podrán incluir crustáceos y moluscos». Lo que sí ha conseguido el sector, y singularmente gracias a la batalla de la patronal conservera Anfaco, es retirar del decreto la penalización que pesaba sobre los túnidos o las especies de palangre como el pez espada o el marrajo.

«En relación con la recomendación sobre consumo de pescado, deben evitarse las especies de pescado con alto contenido de mercurio tales como el pez espada/emperador, atún rojo (thunnus thynnus), tiburón (cazón, marrajo, mielgas, pintarroja y tintorera) y lucio», decía el borrador inicial. Esa referencia ha desaparecido.

Las demás peleas de la industria de elaborados de productos del mar y de pesca extractiva no han tenido un final favorable. Porque, por ejemplo, el Gobierno ha incluso aumentado sus recomendaciones de platos plant based, que sustituyen a otras proteínas con apariencia de pescado o carne. «Platos cuya base sean alimentos que aporten proteína de origen vegetal: de una a cinco raciones por semana», determina el borrador definitivo. Los platos precocinados (pizza, canelones, croquetas) solo podrán dispensarse una vez al mes; aquí, en el apartado de precocinados, ha mantenido el Ejecutivo el pescado rebozado. Las carnes tendrán un máximo de tres raciones por semana; si son procesadas, una al mes.

La pauta final contrasta de igual modo con las de otros países, como también analizó FARO en detalle. En Francia, por ejemplo, se parte de un mínimo de dos platos por semana: uno ha de ser pescado azul, y pone como ejemplo la sardina o la caballa. La Autoridade de Segurança Alimentar e Económica (ASAE) fija, para los niños de hasta 10 años, una recomendación de «entre 3 y 4 veces por semana».

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