Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los trabajadores extranjeros en la pesca gallega crecen casi un 40% en cinco años

Los foráneos son ya uno de cada diez ocupados y mantienen a flote el sector, que perdió casi un millar de trabajadores en el último año y agrava su déficit por falta de relevo

Un marinero trabajando en las redes de un barco.

Un marinero trabajando en las redes de un barco. / Marta G. Brea

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Julio Pérez

Julio Pérez

Vigo

La pesca ha hecho de su papel esencial para garantizar la soberanía alimentaria un mantra con el que reclama a las instituciones públicas voz en el diseño de sus políticas para el sector. Es también una actividad capaz de fijar población en municipios que, aunque se ubiquen en territorio costero, no son ajenos a la sangría demográfica. “No obstante, en los últimos años se observan demasiadas evidencias de la pérdida de interés como sector profesional, especialmente para los jóvenes”, señala el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en la radiografía elaborada para afrontar el desafío del relevo generacional, “entendido no solo como la mera reducción en la edad media de los profesionales del sector, sino también como la necesidad de dotar a una nueva generación cualificada de los medios necesarios para que puedan aplicar todas las ventajas que la tecnología y la digitalización ofrece para desarrollar prácticas sostenibles en sus tres vertientes, medioambiental, económica y social”. A la rotundidad de los datos se suma “la percepción de las organizaciones y entidades sectoriales” por la carencia de titulados para cubrir las necesidades de la flota –especialmente de altura y gran altura– “y la propia opinión de los profesionales veteranos”, que llevan años alertando de la situación.

El sector de la pesca y la acuicultura cerró el pasado agosto con unos 16.100 afiliados a la Seguridad Social en Galicia. Solo en los últimos doce meses perdió casi 1.000 ocupados. Resta y sigue. Van 10.000 puestos destruidos desde 2005, cuatro de cada diez de los que tenía. Y no parece que haya un cambio de tendencia a la vista.

Régimen del Mar

La mayoría de los trabajadores están dados de alta en el régimen especial del Mar, donde también se integran otros perfiles como los observadores a bordo, buceadores, rederas y estibadores portuarios. Sumando todos ellos, la cifra de afiliaciones en la comunidad es algo mayor (18.782), pero la evolución es idéntica: 1.020 trabajadores menos respecto a agosto de 2023 y una caída del 40% en las dos últimas décadas.

La pérdida de músculo laboral sería todavía peor sin el fenómeno de la migración, donde sí hay muchas más altas que bajas. La presencia de extranjeros en el sector aumentó en alrededor de un centenar el último año y el 36% desde 2019, cuando el incremento constante de foráneos subió una marcha más. En estos momentos son 1.834, un dato sin precedentes. Ocupan uno de cada diez empleos ya.

Contrataciones

Los países de origen más representativos en el régimen del Mar en Galicia son Senegal (26,1% del total de afiliaciones de extranjeros en agosto), Portugal (8,7%), Marruecos (6,9%) y Perú (6,4%). Hay una veintena de nacionalidades identificadas en las estadísticas de la Seguridad Social, aunque el capítulo de “otras nacionalidades”, donde, por ejemplo, estarían los cotizantes asiáticos, es el grupo mayoritario: 47,9%.

En unas recientes declaraciones a la agencia EFE, el secretario general de Cepesca, Javier Garat, aseguró que la falta de mano de obra afecta a los marineros, pero también a otras ocupaciones, como los buzos que trabajan con los atuneros en las granjas de engorde. Los atrasos en el reconocimiento del título de marinero pescador frenaron la puesta en marcha del acuerdo que, hace cuatro años, firmaron los armadores y el Gobierno para acelerar los trámites en la contratación de extranjeros en buques que operan fuera de aguas españolas. Con Indonesia se alcanzó un acuerdo para el reconocimiento de los títulos, de ahí que Garat confíe en resolver pronto las demoras.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents