Atunlo amarra una prórroga en Cabo Verde para salvar la fábrica de Mindelo del cierre

Las autoridades locales aceptan prolongar la suspensión de 210 empleos hasta el 23 de agosto

El grupo proyectaba la apertura de una nueva planta de 15.000 m2 para 2025

Pesqueros en el puerto de Mindelo, junto a la planta de la viguesa Atunlo.

Pesqueros en el puerto de Mindelo, junto a la planta de la viguesa Atunlo. / @JUSTINEGUINY

Lara Graña

Lara Graña

Las instalaciones de Grupo Atunlo en Cabo Verde están a pie del Atlántico, en la Ilha de São Vicente, junto al muelle donde descarga la flota pesquera y contiguas a la terminal de contenedores. Con 524 empleados –así consta en las cuentas consolidadas de la compañía referidas al ejercicio 2022–, esta de la ciudad de Mindelo era la más intensiva en mano de obra de todas las plantas que erigieron a Atunlo en la mayor comercializadora de túnidos de España. Es una construcción nueva, inaugurada en 2015 por el entonces primer ministro del país, José María Neves –hoy es el presidente–, y proyectada para la elaboración de lomos refrigerados de atún crudo y calamar congelado. Desde el pasado febrero, víctima del enredo que ha llevado al grupo a concurso de acreedores, la fábrica no tiene actividad al carecer de materia prima. Para sostenerla en una especie de diálisis, la empresa solicitó a las autoridades locales un expediente de lay-off, similar a los ERTE aprobados en España durante el COVID, para aletargar la factoría hasta poder reanudar la producción. Eran 210 las personas, casi todas mujeres, pendientes de retomar sus empleos. Pero esa suspensión bonificada expiró en junio, como apuntaron fuentes del Sindicato da Industria Geral Alimentação Construção Civil e Afins (Siacsa), lo que condenaba a Atunlo Cabo Verde al adiós definitivo. Pero el Gobierno local ha accedido a una prórroga, hasta el 23 de agosto, con el mismo objetivo: salvar el cierre.

“Atunlo solicitó dos meses más y terminamos por aceptar porque 210 trabajadores iban al paro de inmediato. Entonces vamos a esperar esos 60 días”, ha apuntado el coordinador de Siacsa, Heidi Ganeto. “La empresa tiene confianza en poder retomar la actividad”. De acuerdo a fuentes conocedoras del proceso concursal de Atunlo, la sociedad ya había tanteado la venta de estas instalaciones al menos durante el preconcurso. De hecho, el acuerdo –no materializado y del pasado mes de mayo– entre los tres socios de la pesquera (Comercial Pernas, Inpesca y Marpesca), que iba a permitir una tregua para evitar la liquidación, preveía mantener la actividad en las factorías de Cambados y Portugal, pero no se refería a la caboverdiana. Tampoco consta un plan específico para ella en el plan de reestructuración o el de negocio diseñados desde Vigo; sí para la de O Grove, por ejemplo, con una venta que permitiría ingresar 2,3 millones de euros.

Atunlo Cabo Verde está controlada por Atunes y Lomos (Atunlo, la matriz, con un 51%), con participación de Frescomar (Grupo Ubago, 33%) y Frigrove (16%). Frescomar tiene también sus instalaciones en la misma isla de Cabo Verde y ha sufrido asimismo la crisis de la compañía viguesa, que le aprovisionaba mercancía. La prensa local apunta a que esta firma habría logrado un acuerdo con otro proveedor para volver a funcionar a buen rendimiento. El juzgado de lo Mercantil ha designado a ADV Concursal para tutelar la compañía durante el concurso y no remitirá su primer informe hasta, estiman fuentes jurídicas, mediados del mes de septiembre. La viguesa Coper también ha solicitado el amparo de la ley concursal.

Atunlo amarra una prórroga en Cabo Verde para salvar la fábrica de Mindelo del cierre

Recreación de la planta que Atunlo preveía inaugurar para el año 2025. / Atunlo

El gran paso expansivo, en el cajón

Quince mil metros cuadrados de superficie, autosuficiencia energética, mayor valorización de la materia prima... El objetivo de Atunlo, antes de incurrir en insolvencia el pasado otoño, pasaba por seguir creciendo, siempre centrado en dar más valor añadido al pescado, sin entrar en segmentos –como los de lomos de atún precocidos– deficitarios y que no podrían competir con la creciente competencia asiática.

Y con estos mimbres proyectó una macroplanta en la misma isla caboverdiana de São Vicente, también en la ciudad de Mindelo, pero en un parque empresarial en desarrollo denominado Lazareto, separado de sus actuales instalaciones por menos de 10 kilómetros por carretera. Esta factoría se convertiría, con diferencia, en la mayor de todo el grupo: dos veces la de Cambados, centrada en lomos y rodajas crudas de atún congelado; más del doble que la de O Grove, que pasó a centrarse en la producción de aceites para la japonesa Nissui tras dejar de trabajar para la conserva; o seis veces el tamaño de la de Santoña, ya cerrada desde comienzos de año.

CLAVES

  1. Una factoría de gran capacidad productiva

    Especializada en lomos refrigerados de atún y calamar congelado, puede producir en torno a 100 toneladas diarias.

  2. En régimen de “layoff” desde febrero

    Es equivalente a los ERTE aprobados en España y que permitieron suspender la actividad de fábricas durante el COVID. La plantilla percibe la mitad del salario.

  3. Sin planes conocidos desde la matriz

    El acuerdo de paz frustrado con Inpesca preveía que las plantas de Cambados y Portugal podían trabajar con normalidad; no se refería a las instalaciones de Cabo Verde.

Suscríbete para seguir leyendo