Una CE en retirada somete a evaluación su política pesquera tras la presión del sector

Bruselas lanza una nueva consulta de la PPC después del intento que frustró en 2023

Podría dar paso a su posterior revisión, no antes de 2025, que beneficie a la actividad

Virginijus Sinkevicius, a la izquierda, con el ministro de Pesca español, Luis Planas.

Virginijus Sinkevicius, a la izquierda, con el ministro de Pesca español, Luis Planas. / Sierakowsi Frederic

El descontento de la pesca con el trato recibido por parte de la Comisión Europea no solo atañe a España, es extensible al grueso de los territorios costeros que integran el bloque comunitario. La pérdida progresiva de flota, al hilo de las medidas adoptadas por Bruselas a lo largo de las últimas legislaturas, ha derivado en que los Veintisiete se encuentren en estos momentos en un escenario sin precedentes, con el 70% del pescado que consumen procedente de importaciones de terceros países.

Se trata de un problema que redunda en el detrimento de la soberanía alimentaria –la capacidad de ser autosuficientes o, dicho en otras palabras, que podamos pescar lo necesario para no tener que depender de las flotas del extranjero, que operan bajo un marco regulatorio laxo, si no invisible, que en ocasiones olvida derechos humanos básicos con prácticas como el trabajo forzoso, la esclavitud o la explotación infantil–. El sector lleva tiempo denunciando esta situación, urgiendo una revisión de la Política Pesquera Común (PPC) para abordar los múltiples problemas que arrastra la actividad: ya no solo la competencia del exterior o la deriva ambientalista que, sin ton ni son, ni tampoco criterios científicos, ha determinado las últimas restricciones que se han venido aplicando; también la necesidad de adaptar la flota al presente, reformulando su capacidad y allanando el camino hacia su descarbonización, así como la ausencia de relevo generacional.

El primer paso hacia esa revisión, que desde luego todavía no está asegurada, lo dio ayer finalmente Bruselas. En retirada, tras las elecciones del pasado 9 de junio y a las puertas de que tome forma la futura Comisión Europea, el actual brazo ejecutivo del bloque comunitario ha lanzado una nueva consulta de la normativa por la que se rige la pesca. Lo ha hecho después de un precedente similar en 2020, cuando por primera vez se puso sobre la mesa una evaluación que en 2023 acabó frustrando la propia institución… Pero lo más importante, lo ha hecho con una legislatura que ya ha llegado a su fin y con un Comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevicius, que ha sido criticado con dureza por el gremio hasta tal punto que la presidenta en funciones, Ursula von der Leyen, prometió un Comisario de Pesca “a tiempo completo” en caso de alcanzar con su segundo mandato. Fue, de hecho, durante su paso por Galicia en plena campaña electoral.

A ojos del vigués Daniel Voces, director gerente de la patronal europea de la pesca (Europêche), la evaluación de la Política Pesquera Común que se anunció este jueves “llega tarde y mal”, principalmente porque hasta 2025, en verano, no se sabrá si la misma deriva en una revisión de la PPC, lo que podría traer consigo cambios en beneficio de la actividad. Sobre si la legislación vigente ha sido o no efectiva –el interrogante que se plantea en estos momentos–, deja claro que en cuanto a la recuperación de las poblaciones de peces “ha sido excelente,” si bien ha sido “desproporcionada en el impacto socioeconómico”. “Desde su creación, en 2013, no hemos tenido más que pérdida de flota, pérdida de empleo y pérdida de producción de pescado, y esto tiene como consecuencia que hayamos perdido en cuanto a la autosuficiencia”, pone de manifiesto.

Sea como fuere, la susodicha evaluación podría quedar en nada –como ya ocurrió el año pasado–, dar a luz a una revisión o propiciar el desarrollo de una nueva normativa de pesca dentro del bloque comunitario. “Todo dependerá de la voluntad política y de las distintas participaciones que haya”, dicen desde el sector. “Ahora mismo no es más que un proceso que se inicia, pero quien va a tomar el timón y las decisiones va a ser la Comisión Europea que se constituya a raíz de las últimas elecciones”.

Cambio “profundo y completo”

Para Conxemar, la apertura de la consulta de la PPC que ayer oficializó la CE es “bienvenida”, aunque también considera que “llega tarde”. El sector necesita “una revisión con carácter inminente”, algo que Bruselas debería “promover y acelerar”, comentan desde la entidad en declaraciones a FARO. “Los profesionales de la cadena de valor de productos del mar entendemos que las reformas no se pueden demorar eternamente y esta política data ya de 2013”, añaden. “Se ha quedado obsoleta”, enfatizan asimismo desde la asociación.

Que la llegada de la evaluación de la Política Pesquera Común se haya postergado no implica que no sea “un buen momento para hacerla, antes de que comience la nueva Comisión Europea”, indica por su parte el secretario general de Anfaco-Cecopesca, Roberto Alonso. Aun con una visión más optimista, incide también en la necesidad de que Bruselas trabaje “el concepto de soberanía alimentaria”. “Entendemos que debe relacionarse con el acceso competitivo a materias primas por parte de Europa y de sus fábricas”, subraya.

No son solo estas voces las que hablan y lo hacen casi al unísono. El también vigués Iván López, presidente de la Alianza Europea de la Pesca de Fondo (EBFA), recuerda a FARO cómo su entidad se creó para defenderse del Plan de Acción contra el arrastre promovido por Sinkevicius, poco después de que entrase en vigor el veto a la pesca de fondo en las 87 áreas del Atlántico Norte. Que Bruselas lance una evaluación una vez terminada la legislatura y con el Comisario de salida “parece un chiste de mal gusto”, afirma, aunque en todo caso “hay que aprovechar la oportunidad con seriedad e intentar corregir el curso de una mala política”.

Edelmiro Ulloa, director gerente de la Cooperativa de Armadores del Puerto de Vigo (ARVI), ratifica esta postura como el resto de sus colegas de sector, con una mirada crítica y algo de desconfianza respecto a cómo se tomará la Comisión Europea la evaluación de la PPC. “La evaluación de la Política Pesquera Común que se abre a consulta es realmente un ejercicio final de un Comisario que ha sido cualquier cosa menos buena y beneficiosa en general para la pesca comunitaria”, remarca. “Se trata de abrir un proceso en el que van a intentar justificar cómo una muy mala PPC o poco adaptada a las necesidades actuales intenta mantenerse en un futuro, y la realidad es que la única justificación que podemos ver es una revisión completa y profunda, especialmente en algunos puntos que han sido muy controvertidos para el sector”, destaca en esta línea.

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