Los Veintisiete dan el 'ok' definitivo a la ley que amenaza la pesca para restaurar el mar

El Consejo de la UE valida la normativa que obligará a los Estados miembro a recuperar el 20% de las áreas marinas y terrestres que se consideren “dañadas” de aquí a 2030

La flota pesquera amarradaen el puerto de Bueu.

La flota pesquera amarradaen el puerto de Bueu. / GONZALO NÚÑEZ

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

A comienzos del pasado año, la flota gallega todavía se estaba lamiendo las heridas tras el cierre de 87 áreas a la pesca de arrastre y al palangre de fondo para la protección de los ecosistemas marinos vulnerables (VME, en inglés), que había entrado en vigor en octubre de 2022. Con aquello todavía muy reciente, este medio publicaba las implicaciones de una nueva normativa en la que estaba trabajando Bruselas y que vendría de la mano de la Estrategia de Biodiversidad.

Se trataba de la Ley de Restauración de la Naturaleza, una iniciativa que aspiraba a dar el paso de la protección a la recuperación, actuando sobre las áreas que los Estados miembro identificasen como “degradados”, tanto en la tierra como en el mar. Una tramitación aparente inofensiva que, sin embargo, podría traer más problemas para los pesqueros, con nuevas vedas.

De hecho, incluso planteaba ya ayudas por “la pérdida de ingresos” de las actividades que se verán afectadas. Tras algunas idas y venidas en las instituciones europeas –las comisiones de Agricultura, de Pesca y de Medio Ambiente de la Eurocámara la rechazaron–, la norma finalmente será una realidad: los Veintisiete adoptaron ayer la ley, que obliga a los Estados miembro a recuperar el 20% de todas las zonas marítimas para 2030.

La Ley de Restauración de la Naturaleza logró el voto a favor de 20 Estados miembro, la abstención de Bélgica y el rechazo de Finlandia, Italia, Hungría, Países Bajos, Polonia y Suecia, que han alegado su elevado gasto y su posible impacto sobre el sector agrícola. España figura entre los que dieron el plácet, como se encargó de recalcar la vicepresidenta y ministra de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera: “¡Europa se compromete restaurar la naturaleza! Gracias a todos por la flexibilidad y el esfuerzo”, dijo a través de la red social X.

La regulación, que fue acordada por el Consejo y el Parlamento Europeo en noviembre de 2023, dependía de esta adopción final por parte de los Estados miembro después de que el pleno de la Eurocámara la aprobase el pasado febrero en una ajustada votación y tras convertirse en un símbolo de división que ha enfrentado a los defensores del Pacto Verde y del sector agrícola y pesquero.

El pasado 22 de marzo la ley no había logrado la mayoría necesaria ya que Austria, Bélgica, Finlandia, Italia, Países Bajos, Polonia y Suecia expresaron reparos, a los que se unió además Hungría, en principio defensora del “sí”, en un giro que desequilibró la balanza a favor de la minoría de bloqueo y amenazó con encallar el reglamento.

Sin embargo, y tal como recoge Europa Press, el cambio de posición de Austria, que este domingo ya anunció en redes su ministra de Medio Ambiente, Leonore Gewessler, restableció el equilibrio a favor del “sí” pese a las desavenencias en el gobierno de coalición del país.

Ha sucedido lo imposible, algunos de la UE han cambiado en el último minuto su opinión

Daniel Voces

— Directo general de Europêche

Se aprueba contra todo pronóstico y con mucha polémica. Ha sucedido lo imposible, algunos de la UE han cambiado en el último minuto su opinión, como han sido Austria y Eslovaquia, que han votado a favor después de toda la presión medioambientalista que se han ejercido sobre los gobiernos. Y Bélgica, que ostenta la presidencia, finalmente se abstiene, y gracias a esto se ha roto la minoría de bloqueo y se ha podido aprobar la ley”, resumió el director general de la patronal pesquera europea Europêche, Daniel Voces.

Para el vigués, esta normativa pasa “por la mínima” y con una polémica especial en Austria, ya que el voto de Gewessler provocó la respuesta de su Gobierno, donde el canciller Karl Nehammer pidió que se ignore el voto de su ministra porque el respaldo a la ley es contrario a la postura del propio Nehammer. “Esto ha desencadenado que hayan tomado medidas legales desde Austria contra su ministra”, recordó Voces.

“Seguimos sin una evaluación de los costes y beneficios de la ley y hemos visto como los objetivos fueron artificialmente ampliados, pasando de un 2% a un 20% de las áreas que estarán sujetas a restauración”, apuntó Voces, que cree que esto supondrá “más cierres para la pesca” y “un trato discriminatorio” frente a otros sectores como el de la defensa y las renovables. “Mientras, los agricultores y pescadores tienen que implementar todas las normas al dedillo”, criticó.

“Esta es la decisión correcta y lo que los ciudadanos, los científicos y la industria seguían pidiendo. Todavía estamos en camino de revertir la pérdida de biodiversidad, comencemos ahora a trabajar juntos y demostremos que la UE sigue liderando el camino”, señaló por su parte el comisario europeo de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevicius.

Como ya sucedió con las 87 vedas, para esta nueva ley la Comisión Europea tampoco evaluó el impacto que tendrá sobre los diferentes sectores afectados. Un análisis que se hará sobre la marcha, “de aquí a 2033”.

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